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miércoles, 21 de septiembre de 2016

La lesión

¡Buenos días!

Recibida el alta (deportiva) algo más de 6 meses después, vengo a contaros LA LESIÓN.

Este año había decidido correr la X Carrera del Ebro. En el 10K Club decidieron crear un grupo de entrenamiento especial para las que queríamos correrla porque son 14 km trail; casi un 50% más de nuestra máxima carrera hasta el momento y en diferentes condiciones.

A principios de febrero comenzaron las molestias en el cuádriceps. Buah, una pequeña sobrecarga, me lo voy a tomar con más calma hasta el día de la carrera. Lejos de remitir, las molestias crecieron hasta el punto de que el día de la carrera le dije a runnerpapi que si al llegar a la parte donde empezaba el monte veía que seguía coja me saldría del recorrido y le esperaría en meta. El músculo calentó y llegé a meta... pero en cuanto el cuerpo se quedó frío yo quedé coja. MUY coja. Bah, unos días de reposo y listo. Pues no. Casi dos semanas después me fui al médico de cabecera, que me mandó al fisio. 10 sesiones de fisioterapia durante las cuales se me fueron los dolores del cuádriceps a la vez que notaba una punzada en la parte trasera del muslo y otra en la nalga... Soportable caminando, intensa en reposo, insoportable sentada.

Toca visita al traumatólo, que me manda hacer una resonancia. Diagnóstico: Edema en el cuello del fémur, tendinopatía en el isquion y bursitis en la inserción del mismo. Casi nada. Me manda al fisio de nuevo, y me dice que va para largo sin concretar. El Dr. Google me dice que entre 8 y 12 meses de recuperación y la fisio no lo desmiente... ¿¿¿CÓMOOOOOOOO???. Empiezo a desmoralizarme un poco.

10 sesiones de fisio después (con sus punciones secas, su radar y su masaje) continúo igual. El dolor sigue, al conducir es muy molesto. Ya no es insoportable en casi ningún acto de la vida cotidiana, algo es algo. Revisión de traumatólogo, me dice que me vaya a otro fisio que me de corrientes y que vuelva después.

10 sesiones de fisio después (con sus corrientes, su radar y su masaje) el dolor es ya una molestia. ¡¡BIEEEEN!!. Decido cambiar de traumatólogo porque no me puede ver antes de terminar las sesiones; si acabo y tengo que volver a empezar entro de nuevo en lista de espera, que la última vez fue de 2 semanas y estoy convencida de que me tiene que mandar más (y porque el anterior no me gustaba mucho, todo sea dicho) y el nuevo es EL SALVADOR.

Me mueve la pierna (el otro diagnosticó con el informe de la resonancia y en la revisión ni se levantó de la silla), me revisa a fondo, y me dice que me sigue doliendo porque ha habido una rotura de fibras mal cicatrizada en el isquion y que tengo una bursitis en el trocante suma y sigue, oye, que no falten las lesiones) que es la que me causa el dolor sentada. Me dice que se debería curar con fisioterapia, pero que llevando ya tantos meses (estamos ya en agosto) él me recomienda infiltrarme (antestésico y corticoide). Me lo hace allí mismo y milagrosamente deja de dolerme. Me manda otras 10 sesiones de fisioterapia (y van 40).

La ausencia de dolor no desaparece con el efecto del anestésico, estoy encantada. Voy a las 10 sesiones y, si bien reconozco que en algún momento tengo el recuerdo del dolor, y que me hace llorar con el masaje para relajar el trocante, al terminar estoy perfectamente.

Revisión en el traumatólogo, le pregunto por la vuelta a la práctica deportiva y me dice que lo haga poco a poco, pero que No te psicotices. Tu lesión no es una secuela de correr, es una tecnopatía. Lo que viene siendo que mi técnica de carrera es mala y por eso me he lesionado. Me recomienda un estudio de la pisada (sería conveniente, pero puedes pasar sin él) y que los entrenadores me corrijan la técnica de carrera cuando vuelva a correr (esto sí es imprescindible si no quieres acabar igual en un tiempo).

Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado. ¿Que cuál es la moraleja? Mirarse en cuanto sientes que algo no va bien. No esperar, ir cuanto antes.

Ahora he decidido tomarme un tiempo antes de volver a correr. Aunque "no tengo que psicotizarme", estoy un poco cagadilla... así que me estoy planteando hacer otro deporte algún tiempo.

¿Y tú? ¿Qué deporte haces? ¿Te has lesionado? ¿Qué hiciste?

¡Nos leemos!

miércoles, 14 de septiembre de 2016

El curioso incidente del perro a medianoche

¡Buenos días!

He pensado, que con lo mucho que me gusta leer (ya lo vísteis en el post "50 cosas sobre mí") podría iros contando de vez en cuando qué leo y si me ha gustado o no.

El libro elegido para comenzar es "El curioso incidente del perro a medianoche"

¿Qué tipo de libro es?: si yo clasificara mis lecturas desde un punto de vista tradicional, sería literatura juvenil. De hecho mi madre lo había comprado para leerlo antes de mandarlo como lectura este curso a sus chicos de Secundaria. Pero realmente no creo mucho en este tipo de clasificaciones, y también podría encajarse en lectura psicológica. Lo que sí os puedo decir es que es lectura ligera y ágil, lo lees en dos patadas.

¿Por qué he leído este libro?: porque mi madre me lo dio un día saliendo de su casa. Yo estaba tomando otro prestado de una estantería y me dio este diciendo "leelo, que te gustará". No se equivocó.

¿De qué va?: A sus 15 años, Christopher puede recitar las capitales del mundo, explicar la teoría de la relatividad y recitar los números primos hasta el 7.507, pero tiene dificultad para relacionarse con otras personas. La noche que encuentra muerto al perro de su vecina decide emular a su personaje favorito, Sherlock Holmes, e investigar el asesinato. En el transcurso de la investigación descubrirá una serie de secretos familiares que pondrán su existencia patas arriba.

¿Qué me ha parecido?: Es un libro diferente y original. Está contado por Christopher en primera persona, y eso nos permite ver el mundo a través de los ojos de alguien con síndrome de Asperger. No sé si será exactamente así como se sienten, pero apuesto a que es muy parecido. Es interesante meterte en su piel y ver situaciones totalmente emocionales descritas por alguien que no comprende las emociones.

El que esté escrito por Christopher hace que en algunos puntos aparezcan capítulos historias un poco inconexas. Christopher las conecta en su mente y así nos las cuenta, contándonos El perro de los Baskerville, o explicándonos el problema de Monty Hall. Esto le da un punto de ligereza muy raro al libro.

Si bien leí en la contraportada del libro que era muy divertido y cómico, reconozco que yo no lo he sentido así. Cuando leo tiendo a ponerme totalmente en la piel del protagonista, y en esta ocasión no ha sido menos. Y para él todo lo que ocurre no es para nada cómico, no sólo porque él no sepa lo que es la comicidad, ya me entendéis. Eso no quiere decir que no haya echado alguna sonrisa, o incluso risilla de vez en cuando.

En definitiva, ¿recomendaría este libro? definitivamente sí. Al principio puede parecer un poco raro, pero te haces al estilo narrativo y realmente me ha parecido una perspectiva interesante desde la que todos deberíamos mirar de vez en cuando.

¿Lo has leído? ¿Te gustó? ¿Vas a leerlo por mi reseña? ¿Te gustaría que hiciera más reseñas de lo que leo?

¡Nos leemos!

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Power Walking, cómo caminar puede ser un deporte

¡Buenos días!

Os confieso que me da miedo volver a correr. Siete meses de lesión, y con dolor durante todo ese tiempo, hacen que tenga muchas ganas de volver a calzar las zapatillas pero me de miedo hacerlo, ¿y si vuelvo a lesionarme? ¿y si vuelvo a estar otros siete meses con dolor en la pierna y sin poder hacer nada de ejercicio (ya no sólo correr)?

Mientras me decido a volver o no, y de paso me sirve como entrenamiento previo (hay que volver poco a poco), he pensado que puedo practicar el Power Walking. Lo que viene siendo caminar de toda la vida.

Pero no caminar de paseo, claro. Ni siquiera cualquier caminata es Power Walking. Aunque tampoco se trata de practicar marcha atlética, para poder disfrutar de los beneficios de esta práctica hay que mantener un ritmo constante, mantener la mirada al frente, mover los brazos de manera sincronizada y respirar activando el abdomen. ¿Os acordáis de cuando os conté lo de "correr bonito"? Pues lo mismo, pero sin la fase de aérea de correr, siempre mantenemos un pie apoyado en el suelo, por lo que las articulaciones sufren menos.

Si os animáis a practicar el Power Walking recordad que el ritmo que se debe mantener es alto, los beneficios se notan cuando lo haces a un ritmo de entre 8:30 y 10 min/km (6-7 km/hora).

Y como siempre es más entretenido hacer deporte con música, aquí os dejo tres sesiones de DJ RoberS específicamente creadas para sesiones de Power Walking. Sólo tenéis que seguir el ritmo de fondo para saber que estáis caminando al ritmo adecuado.







Y tú, ¿andas? ¿te animas a practicar Power Walking?

¡Nos leemos!