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martes, 25 de diciembre de 2012

Días especiales

¡Buenos días!

Hoy es un día especial. Pero no por lo que vosotros estáis pensando, no. Ese acontecimiento que tenéis en mente, celebrado en el Mundo entero ha eclipsado otro que, en mi opinión, es mucho más importante. El cumpleaños de mi madre.


Ella tuvo la mala suerte de nacer en un día tan celebrado por todos que hay años que no tiene ni tarta. Lo que, por supuesto, es culpa nuestra. Y este año, que cumple una cifra muy redonda, no va a pasar desapercibido. No señor.

Mi madre es especial. Es única. Es... no sé. Mi madre.

Mi madre siempre dice que no le gusta cocinar. Que lo hace por necesidad. Pero cocina como un gran chef, y siempre intenta sorprendernos con platos diferentes en ocasiones especiales. O no tan especiales. El otro día, un sábado normal y corriente, sin nada que celebrar y sólo porque le apetecía hacer algo distinto, nos hizo un pastel de salmón y atún al queso azul que estaba de muerte. Ya os contaré el menú que nos pone hoy. No quiero pensar cómo habría sido mi vida gastronómicamente hablando si le hubiera gustado cocinar.

Mi madre renunció muchos años a su carrera profesional porque la ocupación de mi padre le obligaba a cambiar de residencia continuamente. Así, hasta que yo tuve 12 o 13 años ella se dedicó por completo a nuestro cuidado. ¡Ojo! Que no era un trabajo fácil. Ya os conté que somos cinco hermanos, y los tres primeros nos llevamos sólo algo más de dos años y medio. Ahora desea como agua de mayo que llegue el momento de la jubilación, pero en realidad quienes la conocemos sabemos que disfruta de su trabajo (es profesora de Lengua y Literatura) y que, cuando se jubile, lo echará de menos.

Mi madre siempre ha sido muy divertida. E ingeniosa. Y le encanta contar camelos a los niños. Como cuando le dijo a mi primo que tenía que comer mucho pollo para que le salieran plumas y su madre no tuviera que ponerle abrigo en invierno (su propia versión del "de lo que se come se cría", supongo) o mil y una historietas que nos contaba a nosotros de niños.

Mi madre es una gran anfitriona. Le encanta recibir gente en casa (aunque protesta por hacerlo tanto, en realidad le encanta) y agasajar a sus invitados. Además, le gusta hacer especial cada momento. Y para muestra, lo que os conté ya de su forma de dar los regalos. En estas fechas, en dos de las celebraciones nos reunimos unos 25 en su casa, pudiendo hacerlo también en alguna más. Cada año. Y cada año se queja, pero en realidad yo sé que lo hace con la boca pequeña. Que aunque le supone mucho trabajo, le encanta tenernos a todos reunidos. Es como una gran matriarca. Y si no, de qué iba a ofrecer su casa para tomar el café una vez al mes a esos mismos 25, cuando nos reunimos en la comida familiar. Si no le gustara, no lo haría.

Mi madre es una gran lectora. Y nos ha contagiado a cada uno de sus cinco hijos el amor por la lectura. Cada uno en su estilo, todos leemos muchísimo. Ahora ella creo que lee menos, pero porque de un tiempo a esta parte todos los libros le parecen iguales. No deja de tener razón, es difícil encontrar hoy en día libros que se salgan de una temática en concreto y que estén narrados de manera especial. Pero verla siempre con un libro entre las manos fue un gran ejemplo para nosotros.

Mi madre es una gran madre. Aunque nunca le gustaron mucho los besos y los abrazos (bueno, de este tema habría que hablar ahora, que con el nieto sí que le gustan, a la jodía), siempre ha estado ahí cuando hemos tenido algún problema. Cuando a los tres años de carrera me di cuenta de que me había equivocado de camino, fue ella la que me animó a cambiar. La que me dio el empujoncito que me hacía falta para dar el paso. Yo no quería hacerlo, porque pensaba que era tirar tres años a la basura, pero ella insistió en que no debía empecinarme en acabar algo que a lo mejor me costaba otros 6 porque no me estaba gustando. Como siempre, tenía razón.

Os podría decir tantas cosas de mi madre, que ni me salen las palabras. Así que lo dejo aquí. Sólo os digo una cosa más. Mi madre es la mejor madre del mundo. Y no es porque lo diga yo. Os aseguro que ganaría un concurso de madres. Ójala, algún día, yo pueda ser como ella.

FELIZ CUMPLEAÑOS. TE QUIERO, MAMÁ.

viernes, 21 de diciembre de 2012

7 días, 7 sonrisas (XIX)

¡Buenos días!

¡21 semanas ya compartiendo mis sonrisas con vosotros! Aquí os dejo las de esta semana. ¡Espero que os gusten y os hagan sonreír!


VIERNES:
Descubrir que el paquete del jueves no sólo no lo enviaba la remitente, sino que además no era el #madresféricoinvisible sino un regalo porque sí de mi tinermaña favorita.

SÁBADO: Después del lío que organizó la última vez cuando le llevamos a cortar el pelo, esta vez se portó como un auténtico señor. Serio, sin moverse... ¡estaba muy divertido!

DOMINGO: Pasamos la tarde con el Pitufo en un Centro Comercial. Lo subimos en el tren, estuvo viendo los juguetes que va a pedir a los Reyes Magos, ¡y le dio un beso a Papá Noel!. Tarde llena de sonrisas.

LUNES: Mi S.E. llegó a casa con un bono para un masaje con chocolaterapia. Así, porque sí. "Porque yo me lo merezco".

MARTES: El lunes el pitufo estuvo una hora lloroso diciendo que "echaba de menos a su mejor amigo L. que no había ido al cole". Pues bien, el martes sí que fue L. al cole, pero estuvo media hora lloroso porque "mañana no mendrá mi mejor amigo L. al cole y le echaré mucho de menos". Qué queréis que os diga, me dio la risa.

MIÉRCOLES: ¡Fiesta infantil de Navidad en la empresa! Cuentacuentos, globoflexia, pintacaras, juegos y Papá Nöel con un detallito para cada uno de los 54 niños. ¡El pitufo lo pasó en grande!

JUEVES: Como ya os he dicho en alguna ocasión (y como buena pseudointelectual, ver punto 4 de la definición en los comentarios de este post) soy excepcionalmente sensible a los halagos. Nada como colgar en Twitter una foto de tu nuevo look para tener un subidón durante horas.



¡Nos leemos!


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martes, 18 de diciembre de 2012

¡Funciona!

Siempre dicen que para educar a un niño lo mejor es destacar lo que hace bien e ignorar lo que hace mal. Si le damos importancia a lo que hace mal señalándoselo una y otra vez lo único que conseguimos es que lo siga haciendo para llamar nuestra atención. Y lo mismo pasa si le decimos lo que está bien.

Hasta aquí la teoría. Teoría que siempre me ha parecido muy razonable y que he intentado aplicar. Pero claro, una cosa es la teoría y otra la práctica. Si el niño pinta una pared es muy difícil decírselo una sola vez y dejarlo correr. Así que creo que, pese a estar conforme con la teoría, no lo había hecho muy bien.

El caso es que últimamente, tras algo más de cuatro meses en los que el Pitufo controlaba bien el tema del pis (excepto por el pequeño problema de la vuelta al cole), a mediados de noviembre empezó a hacerse pis encima. Entre una y cinco veces al día. Todos los días.

Al principio no le di la mayor importancia, porque era siempre cuando estaba muy entretenido haciendo algo. Pero llegó un momento en el que se hacía pis en cualquier momento, en cualquier lugar. Esto ya no eran "pequeños escapes", ni era que "estuviera tan entretenido que no se daba cuenta".

Preguntada la criatura, contesta que "quería hacerse pis en el pantalón". Así, tal cual.

Durante un tiempo no apliqué bien la teoría. Cuando se hacía pis le reñía. Me tienes que avisar, esto no puede ser, estoy muy enfadada, pero por qué te haces pis, y un sinfín de cosas variadas le decía. Bien es cierto que si me avisaba se lo reconocía, pero de manera incorrecta. ¿Ves? Así sí. Sin hacerse pis encima. Sin mojar el pantalón. Vamos, señalando otra vez la actitud incorrecta. No obtuve ningún resultado en un mes.

Un día que se hizo pis tres veces en la guardería (y las dos que me esperaba en casa) le conté a Ana que me había dicho que era porque quería. Es más, ella en ese momento le preguntó y se lo dijo igual de clarito. Su veredicto fue claro:

Este niño lo que quiere es llamar vuestra atención. A partir de ahora no le digas nada cuando se haga pis. Cuando lo notes mojado lo sientas en el orinal para que haga más (siempre hace más) y le cambias. Pero no digas nada. Ni un "se te ha escapado" ni nada. Yo aquí lo haré igual.

Dicho y hecho. Me costó no decirle nada, he de decir que me costó. Pero él notó inmediatamente el cambio, y cuando se hizo pis y vio que no había reacción, me preguntó "Mamá, ¿estás enfarara?". Le contesté que no. Que por qué iba a estar enfadada. No me dijo más.

Cuando avisaba y hacía en el orinal le felicitaba. Pero de manera simple, sólo un "¡Qué bien que me has avisado!

Así, cinco días después, aunque sin cantar victoria aún, puedo decir que hemos superado el problema. Después de dos días dejó de hacerse. Y este fin de semana, incluso, ha ido él solito dos veces.

Yo he aprendido en estos cinco días que la teoría que tan razonable me parecía, efectivamente funciona. Y que no sabía cómo de bien. ¡Espero que no se me vuelva a olvidar!

¿A vosotros os ha pasado algo así? ¿Retrocedió en el control de esfínteres vuestro hijo? ¿Habéis aprendido con la práctica de algo que su teoría funciona?

¡Nos leemos!

viernes, 14 de diciembre de 2012

7 días, 7 sonrisas (XX)

¡Buenos días!

Ayer dejé la entrada preparada, pero no la programé. Así que para cuando la estoy publicando sé que la del jueves no es... enlazará con la del viernes que viene, ¡permaneced atentos!

VIERNES:
Día de fiesta, llevamos al Pitufo a comer "a un mar (bar)" . Estuvimos en el restaurante Muerde la pasta, que tiene un "parque de bolas" dentro. ¡Se lo pasó bomba!

SÁBADO: Mi madre puso el "Belén del Pitufo"; uno de resina para que él pueda tocar y jugar. El caso es que el buey tiene un agujero en la zona baja de la espalda. A todo esto, mi madre le pregunta al pitufo si canta algún villancico en el cole.
Pitufo: Sí, abuela
Abuela: ¿Cuál?
Pitufo: El de la vaca, ¿no te lo sabes?
Abuela: No, ¿cómo es?
Pitufo (cantando): La vacaaaa del culoo rotoooooo

DOMINGO: El pitufo partido de risa haciendo carreras conmigo por la casa. Yo llevaba una vaca de peluche, y él intentaba esquivar las cornadas. Está obsesionado con las vaquillas y los gigantes y cabezudos desde las fiestas.

LUNES: Al llegar de la guardería se puso el chupete. Y le digo "Como te viera Ana (la seño) con el chupete se iba a enfadar un montón". Pues va el tío y me contesta "Es que en el cole no me lo pongo, sólo me lo pongo en casa". Le faltó acabar con un "chúpate esa, mami".

MARTES: Después de cenar, cuando yo ya lo quería acostar. Él estaba (cómo no) viendo vídeos de vaquillas en el ordenador. Le digo "Mira el reloj. Pone que es la hora de..." Y sin dejarme acabar dice "...de ver los tolos, ¿no lo ves, mami?".

MIÉRCOLES: Íbamos a casa de mis padres y le digo al Pitufo que estarán La Tía y El Abuelo. "¿MI Abuelo, mamá?" "Sí, cariño. ¿Cuánto le quieres?" "Muscho. Pero muscho, muscho. Y se lo voy a desir cuando llegue". Tal cual llegamos, se fue flechado a la cocina y se lo dijo. "Abuelo, ¿sabes? Te quiero muscho. Pero muscho, muscho".

JUEVES: Recibir un aviso de Correos para ir a por un paquete. ¡Si es el #madresféricoinvisible sé de alguien que me ha engañado!

¡Nos leemos!
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lunes, 10 de diciembre de 2012

Adjuntar archivos al combinar correspondencia

Hoy os dejo un post un poco raro, que no es ni de mami, ni de runner, ni ná. Pero hoy he necesitado usar esto otra vez, y he recordado lo útil que es y lo que nos costó en la empresa dar con la solución.

Edito para decir que hay que usar Microsoft Outlook para el envío de los mails, lo he dado por supuesto por ser el editor de correo que utilizamos en la oficina. Imagino que se podrá adaptar, pero desconozco cómo.

El problema: tener que mandar muchos emails a distintos (o el mismo) destinatario adjuntando un documento. Un documento distinto para cada mail (se pueden incluso adjuntar varios documentos por mail.

¿No os ha pasado nunca? En su día lo necesité para reclamar distintas facturas a muchos clientes. Soy vaga por naturaleza, así que lo de escribir 180 (como fue el caso) mails iguales y adjuntarles sus 180 documentos me pareció un horror. Sirve también, por ejemplo, para mandar ofertas personalizadas a cada cliente, y cosas similares.

La herramienta: combinar correspondencia en Word. Pero no deja hacerlo. Así que necesitamos hacer algo para solucionarlo. En colaboración con el departamento de informática de mi empresa (bueno, de la empresa donde trabajo, hablemos con propiedad) hicimos una macro para Word que soluciona el problema que se nos presentaba. He de decir que la mayor parte del trabajo la hicieron ellos (a mí dame macros en Excel, que de hecho ellos me las piden, pero en Word...).

Que sí, que requiere un trabajo previo (hacer el listado de los archivos adjuntos puede ser un poco pesado) pero una vez leí que Abraham Lincoln dijo "Si tienes nueve horas para cortar un árbol, emplea siete en afilar el hacha". Yo incluso antes de leer esto ya comulgaba con esta idea, así que...

Al lío, que me enrollo como las persianas. Estas son las instrucciones:

Hay que tener preparados tres documentos en total:

- Word realizado con la herramienta de combinar correspondencia, que será el cuerpo del mensaje. En este ejemplo es el documento email.

- Excel con todos los campos que se quieran combinar en el mail; este documento da igual que esté abierto o cerrado a la hora de pasar la macro. En este ejemplo es el documento mailmerge.

- Word con una tabla SIN ENCABEZADOS que contenga en una columna el e-mail y en las restantes las rutas correspondientes a los archivos que se quieran adjuntar; este documento se debe cerrar antes de pasar la macro. En este ejemplo es el documento Directorio1.

Tenéis el texto de la macro en el documento macro, para escribirlo tenéis que ir a la pestaña "Vista", botón "Macros", darle a "Crear" y hacer una que no tenga nada de nada, le ponéis el nombre que queráis, luego se va a cambiar por "adjuntararchivos". Una vez creada la macro que no tiene nada le dais otra vez a "Macros" y "Modificar", eligiendo la que acabamos de crear. Se abrirá el editor de Visual Basic, pero no asustarse. Simplemente copiad y pegad el texto que os doy, y ya la tenéis.

Los pasos a seguir son:

1. En el Word con el cuerpo del mensaje, escribir el texto del mail con todos los campos combinados que se quiera.

2. “Finalizar y combinar” --> “Editar documentos individuales”

3. En el documento que se abre al hacer el paso anterior, ejecutar la macro que se llama “adjuntararchivos”

4. En el primer cuadro de diálogo, buscar el documento Word con el listado de mails y adjuntos para que lo abra.

5. En el segundo cuadro de diálogo, poner el asunto de los mails que se van a enviar y aceptar ¡¡ojo, el mismo asunto para todos, no puede tener campos combinados!!

Saldrá un cuadro con el número de mensajes que se han enviado.

NOTAS IMPORTANTES:

Todos los documentos se pueden llamar como se quiera, no hace falta dejarles este nombre.

El listado de e-mails y ruta de los adjuntos no puede tener encabezados y sólo debe contener el listado de e-mails y ruta de los adjuntos, importantísimo que esté la ruta completa (con la extensión del archivo incluída) y correcta, yo la copio de la barra del explorador para que no haya errores. Además, debe estar cerrado antes de ejecutar la macro.

En el Excel no hace falta que estén los mails y ruta de los adjuntos.

¡Espero que os resulte útil!

¡Nos leemos!

viernes, 7 de diciembre de 2012

7 días, 7 sonrisas (XIX)

¡Buenos días!

Una semana más os cuento una cosa que me ha hecho sonreír cada día de la semana pasada. Es un ejercicio muy interesante buscar al acabar el día, o al día siguiente, lo que te ha hecho sonreír, sobre todo si ha sido un día malo. Os animo a que lo hagáis, aunque luego no lo compartáis con nosotros. Se ve la vida de otra manera, y cuanto más tiempo pasa más atento estás a los pequeños detalles que te alegran la vida.

VIERNES:
Yo dejaría de trabajar si el sueldo de S.E. me lo permitiera, pero eso no quita para que me encante que cuenten conmigo cuando hay algo que nadie más sabe resolver en el trabajo. ¿A quién no le gusta sentirse importante? Pues eso es lo que me pasaó (una vez más, confieso con orgullo). Había que extraer información de un PDF y pasarla a Excel, y me preguntaron por ser "la experta en estas cosas".

SÁBADO: Comimos en un restaurante para celebrar el cumpleaños de mi suegro, y me hizo mucha gracia que a la hora del postre el Pitufo llamara al camarero cuando pasó por al lado de la mesa "¡Oye, oye! Quiero un postre de shocolate, pol favol"

DOMINGO: Mi prima ha estado un poco baja de moral últimamente, pero el domingo leí un email que nos había enviado unos días antes que transmitía alegría, ánimo y buen rollo. Me encantó.

LUNES: Recibir el mail en el que me decían quién es mi madresférico invisible. ¡Me hace mucha ilusión quién es!

MARTES: El pitufo se manchó el jersey de chocolate, y me dijo "Mamá, dame una tabita (toallita) para limpiarme". Dicho y hecho. Cuando la cogí (para limpiarle yo) me la quitó de las manos y se puso a frotar la mancha.

MIÉRCOLES: Por la mañana leí un tuit de @nirosaniazul nombrando al "Capitán Cavernícola... ¡e hijo!. Oye, os prometo que cuando hablo de ellos nadie se acuerda, así que me arrancó una sonrisa leerlo.

JUEVES: Mañana de fieta, el Pitufo y S.E. oasaron toda la mañana juntos jugando y riéndose. ¡Me encanta verlos así!

¡Espero que hayáis tenido una semana tan buena como la mía! ¿Me contáis qué os ha hecho sonreír estos días?

¡Nos leemos!


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miércoles, 5 de diciembre de 2012

Ideas para entregar los regalos

Somos una familia a la que le gusta mucho la Navidad (o los demás lo disimulan muy bien, que todo puede ser). Nos encanta reunirnos en estas fechas, y siempre nos ha gustado mucho el momento de la entrega de los regalos.

Pues vaya cosa, diréis, eso le pasa a todo el mundo. Pues sí, claro, a todos nos gusta que nos regalen cosas, pero es que mi madre, además se curra el momento de la entrega. Se lo curra mucho. Todos los años hace algo especial. Así que, a sugerencia de Jaio, os cuento algunas de las maneras originales en las que nos ha dado los regalos.

Empiezo por nuestra más tierna infancia. Hasta que tuvimos uso de razón (lease, mientras creímos en los Reyes Magos) los regalos estaban perfectamente preparados para jugar cuando nos levantábamos por la mañana. Colocada hasta la última farola de Pin y Pon. Pegada hasta la última pegatina de Playmobil. Somos cinco, así que os podéis imaginar que eso suponía que algunas noches de Reyes se acostaban a las 3 o las 4 de la mañana. Así que nos levantábamos y ¡directos a jugar! No teníamos que esperar a que lo montaran todo. ¡Era genial!.

Cuando empezamos a ser mayores se le ocurrió idear cosas nuevas. En esa época en la que no eres ni mayor ni pequeño, por ejemplo. Siempre íbamos a la Cabalgata de Reyes todos juntos. Un año, al volver de la Cabalgata ¡ya habían venido los Reyes! ¡Sorpresa!. Otro año hizo una gymkana, escondiendo los regalos por toda la casa.

Una vez, en plena cena, desapareció y volvió con peluca, barba y corona. Y un saco con todos los regalos. Otra vez los tenía escondidos debajo de la mesa, y de pronto gritó un nombre al tiempo que lanzaba su regalo. Los demás estábamos preparados cuando nos llegó el turno, pero ¿imagináis la cara del primero? Pues ahora pensad que, además, era alguien "ajeno" a casa, una amiga de mi hermana Ana.

Hubo un año en el que al lado de cada grupo de regalos puso un dibujo que identificaba al receptor. En la misma línea, ha puesto un zapato o cualquier otro objeto de cada uno.

Siempre hemos tenido un color asignado para cada uno. En mi caso y en el de Curro coincide con que son nuestros colores favoritos, no sé si los de los demás son por descarte o también por ser los favoritos, la verdad. El caso es que un año envolvió los regalos de cada uno con papel de "nuestro" color. Para entonces algunos teníamos ya pareja, y envolvió los de los "respectivos" con papel blanco con detalles en el color correspondiente.

En una ocasión ella sacó paquetes aleatoriamente. Uno lo abría y tenía que adivinar para quién era.

Con estos antecedentes nos lo pone difícil cuando queremos darle a ella un regalo de forma especial. Lo más raro que hicimos fue para su 50 cumpleaños, que dejamos el regalo en un lugar de la casa y le hicimos un camino con globos numerados. Consejo: numerad los globos una vez hecho el camino, que la pardilla de mi hermana y yo lo hicimos antes y luego fue un lío para encontrarlos en orden.

En el 50 cumpleaños de mi padre le hicimos una piñata donde metimos el regalo, ¡menos mal que no se rompía!.

Y por supuesto siempre, siempre, el día de Reyes en casa de mis padres hay chuches para todos y globos desperdigados por todo el suelo del salón. Tengamos la edad que tengamos.

Gracias, mamá, por mantenernos la ilusión.

¿Y vosotros? ¿Hacéis algo especial para dar vuestros regalos?

viernes, 30 de noviembre de 2012

7 días, 7 sonrisas (XVIII)

¡Buenos días! ¡Se me había olvidado que tenía la entrada pendiente de publicar!

Os dejo con las sonrisas de esta semana...


VIERNES:
Tuve en el trabajo uno de esos días en los que no sabes por dónde empezar de tanto trabajo que tienes... @Mcbeal0107 y @nirosaniazul me dedicaron unos tweets diciendo que no dudaban de que lo que no hiciera ese día lo recuperaría otro porque transmito eficacia y responsabilidad. ¡Gracias, chicas!

SÁBADO: Pude ponerme al día con la lectura de muchos blogs, porque el S.E. se fue de viaje con los chicos del balonmano y el Pitufo durmió una siesta de campeonato. ¡Me encanta leer a mis chicas, y me da mucha pena no leeros más a menudo!

DOMINGO: El Pitufo decidió ir al baño solito. Encendió la luz del pasillo, sacó el orinal, se bajó los pantalones y el calzoncillo y se sentó. A todo esto yo me iba a quedar por allí por si las moscas, y me echó (que por cierto, manda narices que yo tenga que hacer pis con él mirando y él tenga que estar sólo). Total, termina de hacer pis "¡y caca, mamá!" y me acerco a limpiarle. ¡No, yo solito!. Acabó el rollo de papel higiénico (menos mal que no quedaba mucho) y ahí que se fue, del baño a la cocina, con los pantalones por los tobillos a tirar el tubo a la basura...

LUNES: @MrsPrimark, a cuenta de los premios #madresfericos2012 me dijo que no me veía para votarme. Le dije que no estaba nominada, ¡y me dijo que si lo llega a saber antes no vota a nadia para boicotearlos! No sabéis la ilusión que me hizo, de verdad. ¡Gracias, hermosa!

MARTES: Tengo varias, e iba a poner alguna relacionada con el cumpleaños de mi cuñada, @deliadel, y que estuvimos hablando por teléfono, y eso. Pero es que mi S.E. dejó por primera vez un comentario en este blog. En esta entrada. Lo siento, Delia, te ha quitado el primer puesto...

MIÉRCOLES: el miércoles viví otra desvirtualización. Me encantó conocer a @1mamapara2, @Monconpequeszgz, Waleska (@mamisybebés) e @inesichi. ¡Un beso, chicas! ¡A ver si repetimos pronto!

JUEVES: Hacía un frío que pelaba, y yo me había dejado el abrigo en casa por la mañana (me lo pongo muy poco). Al recoger al Pitufo en la guardería me dice "Mamá, no llevas shaquetón" - "No, hijo, me lo he olvidado esta mañana." - "Te vas a poner malita y te tendré que dar jababe, mami, yo te lo dalé".

¿Habéis sonreído mucho esta semana? ¿Me lo contáis?

¡Nos leemos!


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lunes, 26 de noviembre de 2012

Recorrido ¿semanal? (XV)

¡Buenos días!

Es un poco arriesgado llamar a esto recorrido semanal, la verdad... Voy a tener que cambiar el nombre de estas entradas.


Desde la última vez he salido a correr tres veces más:

SÁBADO, 10 de noviembre: Tenía poco tiempo, pero decidí salir un ratillo igualmente para no perder ritmo. Así que hice sólo 10 minutos de carrera, a un ritmo que se empieza a acercar al que tenía cuando dejé de ser constante. 6:36 minutos por kilómetro.



DOMINGO, 11 de noviembre: Otra vez por diversas causas tenía poco tiempo para salir, y de nuevo me dije que mejor salir 10 minutos que no salir. Fueron 15 minutos en los que metí algún apretón de vez en cuando para sentir que había trabajado más. El ritmo final no fue de los mejores, pero terminé contenta por haber trabajado a ratos en la zona verde-alta, azul e incluso rocé la roja.



VIERNES, 23 de noviembre: Durante una semana no salí; entre semana ahora lo tengo un poco complicado con los horarios que llevamos. Aproveché que estaba mi hermana en casa haciéndose cargo del niño para salir un rato por la tarde. Corrí media hora, algo más de 4 kilómetros. Ritmo final de 07:11 min./km. Tengo que esforzarme un poco más si no quiero hacer el ridículo en la primera carrera a la que me apunte, la verdad. Los picos que veis en la gráfica deben de ser un fallo de GPS porque juro que no me paré...



Y esto es todo. La idea era salir ayer domingo también, pero me puse malita y no pude...

¡HASTA LA PRÓXIMA! ¡Nos leemos!

viernes, 23 de noviembre de 2012

7 días, 7 sonrisas (XVII)

¡Buenos días! A ver si consigo que sea costumbre otra vez publicar a primera hora de los viernes, ¡que se supone que esto es para acabar bien la semana!


VIERNES:
Estuvimos en el Parque Natural de Cabárceno. ¡Teníais que haber visto la cara del Pitufo cuando vio los "lobos feroses"!

SÁBADO: "Mami y Papi, ¿ya empezamos?" Nos suelta el Pitufo por una pequeña trifulca de conducción (ese típico "¡ya te lo has pasado!" "¡claro, si me avisaras antes no me lo pasaría!"

DOMINGO: Hace un tiempo, además de a Peppa Pig el Pitufo veía a Mike el Caballero. Cuando nos íbamos de la casa rural le dijimos que le tenía que decir adiós a Maite, la propietaria, y nos contesta "¿A Maite Caballero?" ¡Nos dio la risa floja cuando la vimos luego!.

LUNES: Al volver del viaje no tuvimos ganas de hacer la comida del día siguiente. S.E. se tiene que llevar la comida al trabajo, así que había que levantarse antes para cocinar. Suena el despertador, y... "Quédate en la cama, que ya cocino yo. Enseguida subo y te aviso ya para levantarte". ¿Es o no es un sol?

MARTES: Parece que esta semana se lleva S.E. el ranking de provocador de sonrisas. Recién levantados por la mañana, estaba yo preparando el desayuno todavía en pijama con la legaña pegada y pasó por mi lado, me agarró de la cintura, me dio un besito muy tierno en la frente y me dijo "¡Guapa!" al oído.

MIÉRCOLES: ¡Qué emoción! Tengo casi terminado el delantero del jersey que estoy haciendo. ¡Y está quedando genial! (o al menos a mí me gusta un montón)

JUEVES: Todos los días tomo el café con dos compañeras a media mañana. Una de ellas me manda un mensaje por el messenger interno de la empresa y vamos juntas. El jueves me pregunta si vamos ya, le contesto que sí, me dice que espere un momento, le digo que vale, me avisa de que ya, y justo estoy yo liada en una cosa, así que recibo el mensaje: "¡pero mueve el pandero!". Que así leído ahora, la verdad es que suena fatal y no parece que sea un motivo para sonreír, pero mi querida Nuria y yo somos así de cariñosas la una con la otra.

¿Habéis sonreído mucho esta semana? ¿Me lo contáis?

¡Nos leemos!




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jueves, 22 de noviembre de 2012

Va por ti

No voy a decir nada, os dejo sólo con esto...Porque sí. Porque la he oído y he pensado en mi S.E. Porque te quiero.

(Everything I Do) I Do It for You (From The Movie "Robin Hoo by (Everything I Do) I Do It for You (From The Movie "Robin Hoo on Grooveshark

Look into my eyes, you will see
What you mean to me
Search your heart, search your soul
And when you find me there you'll search no more

Don't tell me it's not worth tryin' for
You can't tell me it's not worth dyin' for
You know it's true
Everything I do, I do it for you

Look into your heart, you will find
There's nothin' there to hide
Take me as I am, take my life
I would give it all, I would sacrifice

Don't tell me it's not worth fightin' for
I can't help it, there's nothin' I want more
You know it's true
Everything I do, I do it for you
Oh yeah

There's no love, like your love
And no other, could give more love
There's nowhere, unless you're there
All the time, all the way, yeah

Look into your heart, baby

Oh, you can't tell me it's not worth tryin' for
I can't help it, there's nothin' I want more
Yeah, I would fight for you, I'd lie for you
Walk the wire for you, yeah I'd die for you

You know it's true
Everything I do, oh, I do it for you

Everything I do, darling
And we'll see it through
Oh we'll see it through
Oh yeah

Yeah!

Look into your heart
You can't tell me it ain't worth dying for
Oh yeah

I'll be there, yeah
I'll walk the wire
Oh, yeah

I'm going all the way, all they way, yeah

domingo, 18 de noviembre de 2012

7 días, 7 sonrisas (XVI)

¡Buenas tardes! De nuevo con retraso, ahí van las sonrisas de esta semana.


VIERNES:
Que sí, que sí, que las mujeres somos muy malas. Pero ¡y lo que nos pudimos reír viendo las fotos de una compañera (por llamarla algo) en su Facebook! ¡Disfrazada de vampiresa sexy en unas fotos de estudio mordiéndole la pierna a un Nenuco! ¡Terminar así la semana de trabajo es mortal!

SÁBADO: Con mi hermana Teresa. Acordándonos de "gansadas" varias que hacíamos cuando yo vivía en casa de mis padres. ¡Es que somos muy payasas!.

DOMINGO: Una conversación por Whatsapp, con una excompañera a la que hace tiempo que no veo:

Ella: "Paradelis!"

Ella: "Tenemos quedar, tengo noticias que darte!"

Yo: "Aaah!" (ya sabéis lo escandalosa que soy)

Yo: "Bombete a la vista!"

Ella: "Qué lista eres, Paradelis"

¡¡¡Me encantan los embarazos!!!

LUNES: Una reunión de trabajo de la que sales con sensación positiva te hace sonreír. Si además ha supuesto viaje con una compañera de trabajo con la que has pasado un buen día, mejor todavía.

MARTES: Tenía al Pitufo en casa de mis suegros, lo que me permitió un ratito de libertad después de comer en casa... A pesar de ser muy sociable, siempre me han gustado la soledad y el silencio, así que disfruto mucho las raras ocasiones en las que tengo ahora estos ratos.

MIÉRCOLES: ¡Salir del trabajo y pensar en 4 días de fiesta!

JUEVES: Preparar todo para el viaje, anticipar las sonrisas del fin de semana...

¿Y vosotros? ¿Cuál es vuestra sonrisa favorita esta semana?

¡Nos leemos!


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viernes, 9 de noviembre de 2012

7 días, 7 sonrisas (XV)

¡Buenos días! Quería retomar la publicación a primera hora, pero otra vez más no me ha dado tiempo. Esta semana toca casi monográfico sobre las historietas del niño.

VIERNES:
Peluquería. Tenían hora el Santo Esposo prontito y el Pitufo una hora y media más tarde. No quería cortarse el pelo. Hay dos peluqueros, sólo uno de ellos, Alfonso, le corta el pelo al Pitufo. Cuando vamos con Papá, Alfonoso no estaba. El Pitufo mira a su alrededor y me dice con una sonrisa de oreja a oreja "No está Affonso, mami" - "¿Y por qué te ríes, Pitufo?" - "Porque no me va a cortar el pelo".

SÁBADO: Ojo al dato. Jugando con el Pitufo. De repente, coge una gorra que teníamos en su cuarto y pone la musiquilla de uno de los miles de juguetes con música que tiene por ahí. Baila, y cuando termina de bailar tira la gorra al suelo. Así hasta 5 veces. "Cariño, ¿por qué tiras la gorra al suelo todo el rato?" - "¡Como el Jeñor que vimos en la calle, mamá! ¿No "queacuerdas"?". Sí, me acuerdo. Los "hip-hoperos" que vimos durante las fiestas, uno de ellos hacía eso. Casi me muero de la risa. Los que me seguís en Twitter sabréis además que la cosa continuó el martes con un baile de Break-Dance en una galería comercial. Por supuesto, con gorra y todo.

DOMINGO: El primer domingo de cada mes nos reunimos para una comida familiar de esas más extensas (tíos, primos, etc.). Siempre está bien ver a la familia, y siempre hace sonreír.

LUNES: A la salida de la guardería me dice la seño que el Pitufo al despertarse de la siesta dijo "Echo mucho de menos a mi mamá..." ¡Es tremendo!

MARTES: Cuando le digo al Pitufo que es el cumpleaños de Papá me dice que hay que comprar un "ggegalo" (no veáis el acento francés que tiene este niño). Le pregunto, y le compramos un jersey (que eligió él). Llegamos a casa, lo escondemos, y le digo que "hasta mañana no se lo podemos decir a papá, ¿eh?". Entra su padre por la puerta... "¡¡Papi, papi, te hemos compado un ggegalo!! ¡Mira, lo tengo aquí, toma!". Si os digo que su padre se derritió, me quedo corta.

MIÉRCOLES: ¡Cumpleaños! Era el cumpleaños del Santo Esposo. ¡Me encantan los cumpleaños!. Otra del Pitufo: "Mami, como es el pumpeañios de papá, ¿le vamos a haser una conona?"

JUEVES: Viendo los tróspidos una vez más con S.E. nos estábamos riendo con la recopilación de mejores momentos que hicieron. Y entonces me dice S.E. "Me encanta verte reír así, es genial cuando estás tan contenta". ¿Mola o no mola que te hagan sonreír diciéndote que es genial verte sonreír?

¿Qué tal semana habéis pasado vosotros? ¿Habéis sonreído mucho?

¡Nos leemos!


jueves, 8 de noviembre de 2012

Yo te lo explico

¡Buenos días! ¿A que no me esperábais hoy por aquí?. Hoy os traigo mi reflexión sobre los contactos 2.0

Durante mi visita a Madrid, en la que me alojé en casa de unos amigos, surgió la pregunta del millón.

¿Y tú, cómo has conocido a estas chicas? ¿Cómo habéis llegado a una relación en la que os apetecer quedar a cenar?

Para mi, que lo he vivido era muy obvio. A través de los blogs y Twitter hemos ido creando una relación. Pero él no lo acababa de entender... Le tuve que explicar que en Twitter entablamos conversaciones, nos damos apoyo mutuo en las dificultades, y nos alegramos con las alegrías de las demás. A todo esto, me dijo que en teoría Twitter no está pensado para esto. ¿No es más fácil que os creéis un grupo de Whatsapp?

Bueno, le tengo que dar un poco la razón. Twitter no es un chat. Pero la Comunidad de madres 2.0 sí que lo usamos de chat. Y esta es, creo, mi explicación para este fenómeno.

Partamos de la base de que muchos de los blogs de la madresfera (al menos de los que yo sigo, que con casi 500 es obvio que no sigo ni la mitad) son como un diario en el que volcamos (vuelcan, porque yo la verdad es que tampoco os cuento mucho) el día a día o, al menos, los acontecimientos importantes de nuestra vida de madres. Así que seguir un blog viene a ser como seguir la vida de esa mami.

Además, entre nosotras, y no soy la primera en usar este término, siempre decimos que Twitter es un patio de vecinas. Es la mejor definición que se puede usar para nuestra relación virtual, y si no me creen, lean.

La del tercero B estaba tranquilamente asomada a su ventana, tendiendo la ropa, cuando se le ocurre decir: "¡Vaya noche más mala he pasado con mi peduga!. Toda la noche llorando, con tos y mocos. Estoy rendida".

En realidad, no se lo dice a nadie. Reflexiona en voz alta. Pero da la casualidad de que la del segundo A estaba sacudiendo la escoba por el patio de luces (sí, es un poco marrana, qué le vamos a hacer) y la oye. Y le contesta. "¡Ay pobre! A ver si se mejora la peduga, que lleváis una racha muy mala". La del cuarto C tenía la ventana abierta, y comenta que su nene también está malito, que desde que empezó la guardería no levanta cabeza. Y así, se siguen sumando las vecinas, una tras otra, y algún que otro vecino. Y al final entablan una amigable conversación a 10 bandas que, en algunos círculos puede incluso derivar hacia otra cosa...

Esta misma conversación se podría tener tomando un café alrededor de la mesa camilla de la del tercero B, claro que sí (y quien dice mesa camilla dice grupo de Whatsapp). Pero para eso hay que invitar a las vecinas previamente y no sería tan espontáneo.

Otro ejemplo: la del primero A se entera de que la operación del niño de la del quinto H ha sido un éxito. Era una operación muy complicada, así que se alegra un montón, y se lo cuenta a la del tercero D, que a su vez se lo cuenta a la del segundo C, que a su vez se lo cuenta a... Acaban felicitando todas a la del quinto H. Alegría compartida en el patio.

Otro ejemplo muy claro lo explicó la del Primero B mucho mejor que yo, usando por primera vez el término patio de vecinas para Twitter, contando cómo un comentario entre tres se puede convertir en un megaevento con 70 asistentes.

Hay mil ejemplos más. Ejemplos en los que una comenta que está desbordada y las demás la animan para que no se derrumbe. En los que, tras recibir muestras de apoyo en el blog por alguna situación (como una dura adaptación al cole) y preguntas en Twitter acerca de cómo va el tema, al final proclamas a los cuatro vientos que todo va ya bien. En definitiva, al final conoces a todas tus vecinas, aunque sólo sea un poquito. Y te alegras con sus alegrías, y sufres con sus penas. Y quieres compartir con ellas tus alegrías y tus penas. Y cuando se te presenta la oportunidad de quedar con ellas cuando volvéis de dejar a los niños en el cole (y quien dice cuando volvéis de dejar a los niños del cole, dice una noche de cena) en vez de hablar a gritos por la ventana, la aprovechas.

Así han surgido verdaderas amistades. Vecinas que ya no son vecinas, son amigas. Que viven en el mismo edificio (ciudad) y tienen la posibilidad de quedar más veces que las de los edificios más lejanos con el mismo patio de luces. Amigas que no pueden quedar tan a menudo pero que están ahí, y cuando pueden acuden, entre las que creo encontrarme (lo digo por lo de amiga, no por lo de acudir cuando pueden).

Creo que con esto mi amigo J habrá podido entender mejor cómo surgen este tipo de quedadas. ¡Espero veros pronto, chicas! ¡Nos leemos!

lunes, 5 de noviembre de 2012

Recorrido semanal (XIV)

¡Buenos días! Espero que tengáis una buena semana, y que la empecéis con una sonrisa.

Esta semana he retomado (un mes entero después, vaya desastre) los entrenamientos. El día 11 es la Carrera de la Mujer, y tenía intención de apuntarme, pero ahora ya no estoy tan segura de hacerlo...


VIERNES, 2 de noviembre: Que sí, que ya sé que no podía esperar mucho. El último día que salí fue el 2 de octubre. Había pasado un mes entero, y eso tenía que pasar factura de una manera u otra... Y la pasó, claro.

No se puede hacer peor, ni las primeras tenían este aspecto

Me encontré fatal. No sé si fue el físico, la mente, o ambas cosas. Pretendía correr 30 minutos, pero no aguanté. Me pesaban las piernas, sentía que no podía hacer más... Pero era una sensación extraña. Porque cuando paré de correr para empezar a andar sentí que no me había esforzado lo suficiente, que podía dar más de mí. Decidí volver a correr, y era como si las piernas no me respondieran... Ya os digo que fue una sensación muy extraña. De poder, y a la vez no poder. Raro.

Al final, entre correr y andar, 31 minutos; 3,85 km. Ritmo de 08:08 minutos por kilómetro.

SÁBADO, 3 de noviembre: Había que arreglar algo la situación, y decidí salir también el sábado. Sabía que el domingo iba a ser difícil, así que tenía que aprovechar para ir y tratar de superar el abatimiento.

La cosa la verdad es que fue mucho mejor. Conseguí correr los 30 minutos (vencí varias veces la tentación de parar). Dista de ser mi mejor marca, más bien se acerca a la de mis inicios, pero para cómo estuve el viernes, conseguir hacer un ritmo medio de 07:13 minutos por kilómetro el sábado fue un logro. Terminé contenta. No eufórica, pero sí contenta. Total, 32 minutos, 4,52 kilómetros.

¡Ya estamos con el misterioso pico a medio camino! ¡Que no paro!

Y con esto y un bizcocho, hasta el próximo recorrido, que espero sea el lunes que viene.

domingo, 4 de noviembre de 2012

7 días, 7 sonrisas (XIV)

¡Buenos días! Esta semana con el puente se me ha retrasado la entrada de las sonrisas... La tenía preparada a falta de la del jueves para programarla el viernes a primera hora, pero el jueves se me fue por completo de la cabeza y ya hasta ahora no he podido sentarme. ¡Aquí van!

VIERNES:
El Pitufo estaba un poco malito y lo dejamos en casa de sus yayos todo el día en vez de llevarlo a la guardería. La cara que puso cuando se levantó de la siesta y vio que yo ya había llegado no tiene precio.

SÁBADO: No esperaríais que os dijera otra cosa que conocer a los Padres Frikerizos, Desmadreando, Clara, Trybeca, Vanina, La madre novata, La madre tigre, Laura de Base Echo, Sara Blanco de Spices Cave, Peineta y Papá Lobo.

DOMINGO: El reencuentro con lo más querido del 1.0, mi Pitufo y mi S.E. Que sí, que yo estaba deseando perderlos un poco de vista, pero 48 horas sin ver al primero y 24 sin ver al segundo reactivan las ganas de achucharlos.

LUNES: "Mami, ¿me cuentas un cuento?". Y allá que voy yo, toda chula, a inventarme un cuento. "Vale, ¿te cuento el cuento de Luisito?" "No, mami, el cuento de Luisito es un ggollo, yo quiero el de Capushita Ggoja". Jamás le he contado un cuento cuyo protagonista sea Luisito.

MARTES: Leí todas las entradas que se habían publicado ya en el concurso de Madresfera, ¡Los niños son geniales! (Y, por cierto, pinchad en el enlace y votadme, a ver si me llevo el libro...

MIÉRCOLES: Siendo miércoles-viernes, ¿qué más se puede pedir?

JUEVES: Al despertarse el Pitufo lo llevé un poco a mi cama. Cuando ya se cansó, me dio un besito y me dijo ¡despierta ya, mamá!. Hizo lo mismo con su padre, y luego me dijo "¿Mamá, te duermes otra vez y te despierto?" Así estuvimos unos 5 minutos. Y ¡no creáis que no suele vender caros los besos!

La semana pasada ya lo hice, pero os lo cuento ahora, que entonces no lo hice. Hace tiempo, estuve hablando con Madres Estresadas de hacer de esta entrada un "carnaval de blogs". Con el tiempo aparqué la idea, pero la semana pasada Todo Mundo Peques me pidió permiso para seguir la idea y hacer su propio post de sonrisas, mencionando la idea. Así que me he decidido a poner un coleccionador de enlaces, y así quien quiera puede añadir su post. ¿Os animáis a contarnos lo que os hizo sonreír la semana pasada? Si no queréis hacer un post, ya sabéis que en los comentarios siempre son bienvenidas vuestras sonrisas.

¡Nos leemos!


martes, 30 de octubre de 2012

¡Qué cosas tienen!

¡Buenos días! Tras la gran sequía, la gran remojada... Hoy también paso por aquí, porque al final, y casi al límite del tiempo, he decidido participar en otro concurso de Madresfera

Al más puro estilo de las "Frases de niño" del Hormiguero, tenemos que contar alguna frase célebre de nuestros pequeños. El premio es nada menos que un libro, “Personitas”, un cómic en el que de Lorena Canottiere, ilustra situaciones de este tipo.

Sabéis que el Pitufo me ha regalado perlas varias desde que comenzó a hablar (que, además, fue muy pronto). El problema es que como no las apunto se me olvidan, así que no creo haber escogido la mejor. Es sólo una de las más recientes.

Os pongo en situación. Un día cualquiera. Después de trabajar voy a por el Pitufo a la guardería, como bajo su atenta mirada y escrutinio y paso la tarde zascandileando por ahí con él. Que si a comprar el pan, que si al parque, que si fútbo, que si "mira mami, soy una vaquilla, corre que te pillo"...

Finalizada la tarde, le preparo la cena y se la pongo en la mesa de la cocina. Decido aprovechar mientras él cena para vaciar el lavavajillas. En una de ésas, me tengo que agachar y suspiro...

- ¡Ay, Señor!

- Mamá

- ¿Qué cariño?

- ¿Has dicho "Ay Jeñor?"

- Sí, he dicho "Ay Señor"

- Entonces, ¿las mamás que están cansadas dicen "Ay Jeñor"?


Alucinada me dejó. Puedo prometer, y prometo, que no había dicho en toda la tarde que estaba cansada. Otras veces sí que lo hago. Incluso a veces si suspiro y me pregunta "¿Qué te pasa mamá?" (que también lo hace) le contesto que estoy cansada. Pero esta asociación ¿no os parece más propia de un niño mayor de 25 meses?

Bueno, la suerte está echada. Espero poder contaros dentro de poco que he ganado. ¡Nos leemos!

lunes, 29 de octubre de 2012

Mi primera vez

¡Buenos días! Aunque os tengo un poco abandonados, ya que no escribo con la frecuencia que me gustaría, por falta de tiempo (los días tendrían que tener 30 horas para que las madres llegáramos a todo), hoy no podía esperar para contaros todo esto.

Este fin de semana fue mi primera vez. La primera vez que dejé al Pitufo y me fui a más de 20 minutos de distancia de él. La primera vez que pasaba la noche tan lejos, y dejaba de verlo 48 horas seguidas.

La ocasión lo merecía, ya que el sábado fue un día especial para mí. Otra primera vez. La primera vez que desvirtualicé a alguien. Que veía cara a cara a gente a la que conozco desde hace meses, gente con la que hablo todos los días. Gente que sabe arrancarme una sonrisa cuando la necesito, darme los ánimos cuando estoy de bajón. Gente que está lejos, pero a una distancia que tan sólo es física. Por primera vez crucé al 3.0

Las emociones empezaron con una pareja a la que me apetecía mucho conocer. Llevan poco tiempo por aquí, pero nos tienen a todos revolucionados con su afición a las series, su buen yantar, ese blog al alimón que han abierto y esos tuits siempre en el momento preciso. Me refiero a Padres Frikerizos, que ya os digo que en persona no sólo no pierden, sino que ganan. ¡Vaya pareja más simpática! He de confesar que empecé mal, porque olvidando por un momento que sé exactamente la edad de Chewy, medio saludé a una pareja con una niña mucho mayor... No veáis cómo me miraban luego con esa cara de "esa tía me ha saludado, ¿la conoceré de algo?". ¡Vaya vergüenza!.

Terminada la magdalena tamaño XXL y aprovechando que estábamos cerca del lugar de la cena, me acompañaron hasta el mismo. Era tan pronto que, una vez aprendido el camino, decidí acompañarles de vuelta al parking por no quedarme una hora yo solica allí. Me daba tiempo de sobras. Un cuarto de hora para ir y otro para volver, y llegaba con media hora de adelanto aún sobre la hora H. Justo a tiempo para otra desvirtualización unipersonal, ya que La Madre Tigre llegaba justo a esa hora...

¡Sí, hombre! ¡Y qué más!. Punto primero. Hablo por los codos. Así que la despedida con los frikerizos se demoró un poco más de lo estrictamente necesario. Bueno, no pasa nada. Aún hay tiempo para llegar incluso un poco antes. Pero claro, como buena provinciana que soy, me perdí. Llevaba un plano de Madrid, estaba justo al lado, acababa de hacer el camino dos veces, pero me perdí. Me perdí tanto que finalmente tuve que sacar el GPS, que os juro me dijo que estaba a tres minutos de donde tenía que ir... A todo esto, como buena maña tardé muucho tiempo en sacar el GPS porque me emperré en que sabía el camino y si no con el plano lo conseguía... Vamos, que llegué tarde. Ese mismo día había dicho que no suelo llegar tarde. Espero que me sepan perdonar.

Así que para cuando llegué ya estaban (casi) todas. No decepcionaron.

Desmadreando es encantadora. Guapa a rabiar, con una sonrisa quita el sentido. Y un acento que enamora. ¡Viva México, cabrones!.

Junto a ella Laura, de Base Echo, que me pareció tan tímida como me parece leyendo su blog. Quizá fue sólo impresión mía, porque la verdad es que me pena no haber hablado más con ella, me quedó en el otro extremo de la mesa.

Tenía también muchas ganas de conocer a La Madre Novata, que se sorprendió porque la reconocí (algún día le confesaré el truco) y es tan divertida como parece; a todo le encuentra el comentario preciso, y a La Madre Tigre, mujer tan interesante en la vida real como en la virtual, y con un físico sin parangón que muchas madres de uno envidiamos más aún sabiendo que ella tiene cuatro. No le perdono que me echara dos años más de los que tengo, pero algún defecto tenía que tener la pobre.

Confieso que a la Princesa Rockera (guapa, con unos ojos espectaculares, y alma saliente de otra celebración, pero no por ello menos entretenida y encantadora), a Trybeca (divertida donde las haya, con quien, a la chita callando y llevándose ella toda la fama, me tomé una botella de vino a medias) y a Sara, de Spices Cave (genial, entretenida, con ascendencia aragonesa, y con quien en el taxi de vuelta compartí interesantes conversaciones atentamente escuchadas por el taxita, así que cómo no me iba a caer bien), no las conocía tampoco en el 2.0. Hemos coincidido en algún comentario bloguero, por supuesto, y el blog de Clara sí que lo seguía, pero la relación virtual no existía. Espero que ahora exista. Fueron, junto con Vanina (que como a la Madre Tigre me pareció más joven de lo que esperaba y me resultó tan dulce como cuando nos tuiteamos), con las que más hablé, puesto que quedamos juntas en la mesa. Son encantadoras. Y, contrariamente a lo que pueda parecer en una reunión de madres, el tema estrella no fueron precisamente los hijos. Se habló un poco de todo.

Y con el retraso preciso de toda novia que se precie, que para eso era la anfitriona, llegó ella. Un volcán en erupción. Una mujer que con su sóla presencia revolucionó la sala. Una chica que no se hace justicia cuando habla de sí misma (no creáis ni la mitad de lo que dice). Una niña que se emocionó con la vela del postre. Una madre orgullosa de su Monillo como nadie. Una hija que habla de sus padres con un cariño como sólo alguien que los adora puede hacerlo (y que aún encima te mezcla el acento vasco y el andaluz en el mismo relato de una manera sin par, según hable del uno o de la otra). Peineta-Pintxos, sin Monillo, a la que agradezco de corazón que me dejara formar parte de todo esto.

Tras la cena se incorporó Papá Lobo, al que apenas conocí, pero me lo reservo para la próxima.

Siempre me ha emocionado leer posts post-desvirtualización. Soy muy empática y disfrutaba como si hubiera estado yo allí. Ilusa. Ahora que he estado, sé que se disfruta mucho más. Quiero formar parte esto y repetirlo muchas veces. Quiero conocer a mucha más gente a la que no he conocido.

Gracias a todas

viernes, 26 de octubre de 2012

7 días, 7 sonrisas (XIII)

¡Buenos días! ¿Qué tal se presenta el fin de semana? Espero que con mis sonrisas sea un poco más alegre...

Confieso que no he ido anotando las sonrisas cada día, lo que hace este ejercicio más interesante. Espero no estar engañándoos con ninguna de ellas


VIERNES: ya os he dicho que no las he anotado... lo siento pero no recuerdo nada del viernes, así que diré algo que seguro me hizo sonreír. ¡Que era viernes!

SÁBADO: Conocer a los mellizos. Que para ser dos ¡vaya par de terneros, oigan! 2.600 kg el chico y 2.400 kg la chica nada menos. ¡Teníais que ver el barrigón que tenía mi amiga!

DOMINGO: La cara del Pitufo al recibir su primer Playmobil, se lo regaló su yaya. ¡Con un monopatín!

LUNES: Los findes ando más desconectada del twitter, pero de lunes a viernes el grupo bautizado por @macbeal1017, del blog Una bichillo en casa como la #bichopandi nos damos los buenos días a primera hora y nos deseamos buen día. Es fantástico empezar así la semana.

MARTES: Muchos de los tuits leídos con el hastag #cadenadesonrisas iniciado por @madresestresadas

MIÉRCOLES: Hacer galletas de mantequilla con el Pitufo. Emocionado estaba mientras amasaba y luego cuando les dio forma. En vez de usar un cortapastas hicimos bolitas y el las chafaba... ¡teníais que haber visto su cara!

JUEVES: Les llevé a las compis de la oficina los jerséis (completamente terminados) y una de las mantas (tambiént terminada) de los mellis para que las vieran. ¿No os he dicho nunca que me encanta que me regalen los oídos? Pues eso.

¿Me cuentas qué te ha hecho sonreír a ti esta semana?

¡Nos leemos!


viernes, 19 de octubre de 2012

7 días, 7 sonrisas (XII)

¡Buenos días a todos, feliz viernes!

Esta semana está cargada de sonrisas que tienen que ver con niños. Con el mío, con los mellizos de mi amiga...

VIERNES:
Tras las vomitinas del jueves, y sin comer en todo el día, el Pitufo en la Ofrenda me iba pidiendo galletas. Yo se las daba en trozos pequeños y esperando bastante rato entre uno y otro por si acaso. De repente me dice... "Mamá, ¿me das una galleta grande, que la comida nunca más va a salir por mi boca?"

SÁBADO: ¡Cómo lo pasó el Pitufo en el Parque de los Insectos! En un parque en Zaragoza durante las fiestas hacen actividades temáticas sobre los insectos para niños de 0 a 14 años. Lo explicaron muy bien en el blog de las mamás molonas

DOMINGO: La cara de asombro del Pitufo al ver el Tragachicos. Que sí, que al fin y al cabo no es más que un tobogán, pero ¡les encanta!. Es un cabezudo giagnte puesto a cuatro patas. Los niños entran por la boca y salen por el c... Bueno, los niños y algún adulto, que a mí me toco tirarme con él...

LUNES: Que sí, que sí. Que otra vez el Pitufo. Ramalazos tengo de madre orgullosa, y al fin y al cabo es lo que más horas de mi día a día ocupa... Se despidió de mí en la guardería con una gran sonrisa, un beso y un "Adiós, mami, hasta luego". Se me cae la baba. Y más después de la dura vuelta al cole que tuvimos.

MARTES: Recibir una cosa que había encargado para regalar a mi amiga cuando nacieran los mellizos. ¡Me encanta cómo ha quedado!

MIÉRCOLES: Descubrir cosas a través de sus descubrimientos. Se pone una máscara de león. Le llevo al cuarto de baño para que se mire al espejo. Ruge asustando también con las manos. Para. Se quita la máscara. Se ve la cara. ¡Y se parte de risa!. Luego estuvo un buen rato subiendo y bajando la máscara para verse con ella y sin ella. ¡Ha descubierto las caretas!

JUEVES: Esta por poco no entra en el jueves, porque vino a las 00:10... ¡¡Ya están aquí los mellizos!! ¡¡Y vaya par de mellizos!!

¿Qué recordáis hoy que os haya hecho sonreír esta semana?

¡Nos leemos!

martes, 16 de octubre de 2012

Privilegiados

No voy a empezar por lo que quiero contar, sino haciendo una confesión: no tengo alma de bloguera. Por dos razones, a saber: no pierdo el sueño (ni literal ni figuradamente) por el blog y soy incapaz de escribir una entrada si no es directamente sobre el editor, por impulso.

Lo que aquí voy a decir llevo días meditándolo. Pero, como me pasa siempre, al final me olvidaré de la mitad. Porque no anoto las cosas, porque las pienso en los sitios más insospechados, porque no llevo un cuaderno para ir apuntando las ideas... Vamos, que o lo escribo así, a lo que sale, o no lo escribiré nunca. Y con esto dicho, empecemos.

¿Por qué el título "privilegiados"? Porque sé que eso es lo que somos. En un país azotado por la crisis, soy una privilegiada. Porque para mí la crisis es poco más que las guerras en Oriente Medio (entiéndanme la comparación), algo que sale en las noticias.

Tenemos trabajo. Los dos. Fijo. Ya sólo con ésto nos podíamos dar con un canto en los dientes. Pero es que además la empresa donde trabaja Santo Esposo crece a un ritmo superior al 10% anual (no, no están buscando más gente) y su salario más incluso que eso. Y en la mía, aunque las condiciones no son las idóneas, yo ya he sorteado 2 ERES, que oye, ahí queda eso.

No contentos con eso, no tenemos en nuestro círculo cercano a nadie realmente afectado. Ninguna familia con todos sus miembros en el paro. Mis padres son funcionario y asimilada a funcionario pero los recortes, a pesar de afectarles como a todos, no les ha supuesto un cambio radical de vida. Mis hermanos no son parados de larga duración (bueno, en realidad Ana llevaba un año en el paro, pero justo antes de irse de viaje le salió un trabajo) y aunque los dos que no están emancipados no tienen el trabajo de sus vidas, van encadenando trabajillo tras trabajillo. Y ninguno de los dos (que yo sepa) estaba pensando emanciparse, por lo que tampoco esta situación ha supuesto un quiebro importante a sus plantes de vida.

En definitiva, se supone que yo debería ser lo que ahora vienen a llamar "impulsora de la economía". En teoría, nuestro consumo no debería haber bajado, ¿no?. Pues no. No pasa eso. Nosotros tenemos el cinturón apretado como todo el mundo (bueno, vale, como todo el mundo no, pero ya me entendéis, hablo de la contención del gasto). Porque de momento la crisis nos pasa rozando, no nos ha tocado, pero el miedo está ahí. No gastamos por aquéllo del "¿y si mañana no tengo tanta suerte? Tendré que tener un colchón por si acaso". Eso se traduce en que, además de las vacaciones de verano, nos damos contados caprichos (nótese que una de las cosas que llamamos capricho es cenar en casa comida china unas dos veces al mes a razón de 14 euros la cena, y a veces pensamos que es demasiado).

Esta mentalidad viene heredada de cuando las pasamos canutas, cuando todavía no había crisis en España, pero sí en nuestra casa. Porque nosotros fuimos unos de esos a los que el banco no debía haber concedido la hipoteca que pidió para la vivienda que quería comprar. Y el primer año fue duro, muy duro. Sé lo que es estar en números rojos antes del día 20 de cada mes. Sé lo que es estar pendiente de cada céntimo. De cada gasto. Rezar porque el coche no tenga una avería. Ahorrar para poder pagar la ITV. Pasarlo mal cuando se acercaba cada cumpleaños, y ni pensar en las Navidades. Y os aseguro que teníamos ayuda de los padres, de hecho la compra de productos frescos nos la hacían mis suegros todas las semanas en el mercado. Y aún así no llegábamos. Claro, asusta pensar en volver a pasarlo igual. Así que en esta casa no se gasta y punto. Para que os hagáis una idea, yo a veces llevo ropa que estoy aburrida de ponerme, y me la ha pasado mi madre porque estaba aburrida de ponérsela. Pero claro, si está bien ¿por qué voy a cambiarla?

Y yo me pregunto. Aunque un grano no hace granero ¿estoy contribuyendo a profundizar aún más la crisis? ¿Debería anteponer la responsabilidad colectiva a la individual? Creedme si os digo que a veces me siento mal cuando lo pienso.

viernes, 12 de octubre de 2012

7 días, 7 sonrisas

¡Buenos días a todos!

Cuando se publique esto estaré en plena Ofrenda de Flores a la Virgen del Pilar. ¡Feliz día! ¡Disfrutad de este fin de semana largo!

Y las sonrisas de esta semana son...

VIERNES:
Comer después del trabajo con mi compañera y amiga @nuriabrualla. Hemos hecho parón durante el verano, pero solemos ir a comer juntas un viernes cada mes, mes y medio. Ella ve al Pq, que la adora, arreglamos el mundo y hacemos terapia.

SÁBADO: ¡Comienzan las fiestas del Pilar! No solemos hacer nada muy especial, pero simplemente salir a dar un paseo con todo el bullicio. Ver al Pq disfrutar del cotilleo (tiene alma de maruja). Probarle el traje de baturro para prepararlo todo para hoy, viernes...

DOMINGO: ¡Ya están aquí! El domingo vi, después de muchos meses (desde mayo, nada menos) a mi tinermaño y tinerfeña favoritos. ¡Ay! ¡Qué mala es la distancia! ¡Esta es para vosotros, Curro y Delia!

LUNES: Ver la cara de mi abuela, que cumplía 91 años, cuando el Pq le dijo "Hola Bisa. Felicidades. ¿Me das palitos de pan?"

MARTES: Un Whatsapp inesperado. Mi SE de repente me manda uno con un emoticono y me llama diablilla. Me hizo sonreír, claro.

MIÉRCOLES: La foto que me dejaron Padres Frikerizos en su comentario en mi entrada de "Especialidades culinarias"

JUEVES: Sentarme en la silla de la oficina y buscar el cinturón de seguridad. No lo encontré, claro.

¿Y vosotros? ¿Habéis tenido la semana cargada de sonrisas? ¿Cuál ha sido vuestra sonrisa estrella?

¡Nos leemos!

miércoles, 10 de octubre de 2012

Especialidades culinarias

¡Buenos días a todos! Espero que tengáis un buen miércoles.

Esta es una entrada que tengo pendiente desde hace una buena temporada. Se la prometí a Jenni cuando estuve tuiteando, y lo he ido dejando, dejando... Y el otro día hablando de comidas y cupcakes variados con Padres Frikerizos, Paparracho y Tarsagurumi le prometí a esta última que la publicaría esta semana.

Siempre me gustó cocinar... hasta que me ha tocado cocinar por obligación. Así que realmente no me paso mucho rato en la cocina, no es que tenga recetas muy sofisticadas, para qué vamos a mentir. Pero cuando tengo algo especial (como una cena con amigos, como era el caso) me esmero un poco más. Para estas ocasiones, todos tenemos nuestras recetas estrella, y hoy voy a compartir con vosotros varias de las mías, que no son complicadas pero siempre triunfan.


GALLETAS DE QUESO PARMESANO

Las galletas en el horno
Esta receta me la dio mi hermana, a la que estaré eternamente agradecida por ella, porque triunfan como la cocacola. Como parte de unos entrantes de picoteo un par de estas galletas son suficientes.

Ingredientes: 250 gr. de harina, 175 gr. de mantequilla, 250 gr. de queso parmesano, sal y pimienta.

Elaboración: Fundir la mantequilla y mezclar con el queso. Añadir la harina, aderezar con sal y pimienta y amasar.
La masa queda como la plastilina aquella de Play-Doh, ¿os acordáis? Pues más o menos ésa es la textura. La estiráis, la cortáis con la forma que queráis y al horno. A 180º hasta que estén doraditas (unos ¿10? minutos). ¿A que es fácil? Están de muerte.


EMPANADILLAS DE MORCILLA CON MANZANA

Estas empanadillas son una versión de los pimientos rellenos de morcilla con manzana que formaron parte del menú de mi boda, y las he hecho en varias ocasiones cuando he tenido invitados. Por cierto, que me estoy acordando de que tengo que probar también las brochetas de longaniza con ciruela pasa, que ésa no la he hecho nunca. Aclaro para mis lectores foranos que en Aragón cuando hablamos de morcilla sin más aclaración nos referimos a la de arroz.

Ingredientes: morcilla, manzana, obleas de empanadilla. Como está copiada de una receta ya elaborada, no la he seguido de ningún sitio, lo de las cantidades... pues eso, que a ojo.

Elaboración: salteamos la manzana en una sartén con un poco de aceite. Añadimos la morcilla, que habremos desmigado después de quitarle la piel. Rellenamos las obleas de empanadilla, cerramos, y las metemos en el horno hasta que se doren (o en la freidora, pero ya que el interior no es light precisamente en el horno nos ahorramos unas grasitas).


TRUFAS DE CHOCOLATE

Nata montada mmmmm....
Esta receta es de María Lunarillos, publicada en su día en Pequerecetas. Siempre había querido saber hacer trufas y pensaba que era muy difícil, pero nada más sencillo.

Ingredientes: 250 gr. de chocolate Nestlé postres, 1 cucharada de mantequilla, 200 ml. de nata para montar, 200 gr. de fideos de chocolate

Elaboración: Derretimos el chocolate con la mantequilla en un bol. Montamos la nata. Cuando el chocolate esté tibio, le añadimos la nata con movimientos envolventes para que no baje. Dejamos enfriar en la nevera durante una hora y hacemos bolas con la masa. Después las rebozamos en los fideos de chocolate.
Con esto salen unas 20 trufas, pero claro depende del tamaño al que las hagáis. A mí siempre me salen más, y he de decir que yo necesito menos fideos de chocolate.

Y esto es todo, amigos. Espero que triunféis con las recetas, o por lo menos que os gusten a vosotros.

Foto de familia


lunes, 8 de octubre de 2012

Recorrido semanal (X al XIII)

Este es el camino a mi casa a las 20 h.
¡Buenos días, y feliz semana!

Esta semana ¡por fin! recupero el recorrido semanal, que lo tenía un poco abandonado... Aunque realmente sí que he salido a correr, ¿eh? Una vez a la semana, pero he salido.

En estas semanas he aprendido que no pierdo la forma tan rápidamente como pensaba que la perdería, pese a que evidentemente, como no he salido tan frecuentemente, tampoco he hecho mis mejores marcas. He salido menos, pero de una manera más o menos regular.

Creo que esta va a ser la tónica habitual, una vez a la semana con alguna vez de dos. La vuelta a la rutina, con trabajo, guardería, comidas y cenas, SE que también ha empezado con sus rutinas de invierno (entrenamientos, clases de inglés) y que ahora anochece más pronto y no está mi zona como para ir de noche hacen que sea más difícil salir. Pero por lo menos lo he dejado del todo.

MIÉRCOLES, 12 DE SEPTIEMBRE:
29:48 minutos de running, 3,86 kilómetros. El ritmo medio fue de 7:42 minutos el kilómetro. Lejos de mi ritmo de las últimas veces.

DOMINGO, 23 DE SEPTIEMBRE: 10 días después, ya veis. Bueno, no fue tan mal como pensaba. Decidí ir a por los 5 kilómetros, mi máxima distancia eran 4,5 y ya era hora de aumentarla. Al fin y al cabo el objetivo es cubrir los 5 en carrera, no iba a ser ésa la primera vez. Total, que como tuve que redescubrir ruta al final fueron 5,90 kilómetros en 42:49 minutos. A 7:16 minutos por kilómetro, que tampoco está mal ¿no? Terminé bastante satisfecha del resultado, la verdad.

DOMINGO, 30 DE SEPTIEMBRE: Acorté un poco el recorrido anterior, hice 5,47 kilómetros en 38:30 minutos. A 7:02 minutos el kilómetro. Mejorando. ¡Bien! Incluso me atreví a hacer un sprint final de casi un minuto a 5:30 minutos por kilómetro.

MARTES, 2 DE OCTUBRE: Volví al recorrido de 4,5 kilómetros, al ser entre semana y a las horas de las cenas y todo eso... Bueno, tampoco quise estar más tiempo. El ritmo medio volvió a ser de 6:42, así que parece que me estoy recuperando.

Estoy escribiendo esto el domingo 7 de octubre, que habría sido el día ideal para recuperar las dos salidas por semana... Pero me temo que no será hoy. Por la mañana ya no he ido y esta tarde... pues eso, que son las fiestas y eso. Igual aprovecho el clásico, pero no estoy segura.

Besos, y ¡nos leemos pronto!

domingo, 7 de octubre de 2012

150 palabras (juguetes, buscan, casa)

¡Buenos días de domingo!

Parece que esta semana sí que he llegado a tiempo para publicar el reto, pero primero os explicaré las tres palabras de hoy. Marta, la creadora del reto, elige cada semana a una participante para que decida las tres palabras de esa semana. Y la elegida de esta semana ha decidido homenajear la iniciativa de una bloguera, que cansada de ver cómo los juguetes de su retoño se acumulaban después de su uso en casa, decidió crear una página de intercambio de juguetes que se llama precisamente así, Juguetes buscan casa. Si necesitáis deshaceros de algunos juguetes pero os da pena tirarlos, o si necesitáis algo, no dudéis y hacedle una visita.

Y ahora, al lío

"¿Qué buscan?" Se preguntó Lucía mientras los miraba dar vueltas y más vueltas. Levantaban las alfombras, miraban debajo de las sillas, detrás de los armarios... Lo que fuera parecía no aparecer.

Ella estaba escondida detrás del Gran Jarrón, se había escapado mientras ella dormía para ir a visitar a su amigo el gato, que estaba sobre la estantería de encima de la mesa. Cuando se hizo de día no le dio tiempo a volver a su sitio, así que se quedó allí metida.

Y de repente se dio cuenta. ¡Ellos no sabían que los juguetes cobran vida por la noche! ¡Quizá la buscaran a ella! La noche siguiente volvió a la casa de muñecas, donde Marta la encontró la mañana siguiente.

"¡Mamá! ¡Ayer no miramos bien, mira, Lucía estaba en su sitio!" Dijo la niña con una enorme sonrisa. Lucía también sonrió, pensando en su gran secreto.




viernes, 5 de octubre de 2012

7 días, 7 sonrisas (X)

¡Buenos días a todos!

Hay semanas que me cuesta mucho hacer esta sección, porque hay días que parece que no se encuentra nada para sonreír, o porque no lo apunto y como no son cosas demasiado memorables luego no me acuerdo... ¡Pero me encanta hacerla, y que os guste, y que sonriais conmigo!


VIERNES: Desde el trabajo tuve que llamar a la guardería (no fue nada, sólamente a avisar de que llegaría un poco tarde). Y cuando me cogieron el teléfono en vez de decir "Hola Isabel, soy María, la mamá de Pq" le dije "Hola Isabel, soy mamá". Toma ya. Os podéis imaginar las risas de mis compis...

SÁBADO: Terminar uno de los jerséis de los mellizos. Empezar el otro, y marchar a buen ritmo porque tengo esperando un proyecto que me hace mucha ilusión.

DOMINGO: Salir a correr otra vez, y no encontrarme nada mal pese a que las condiciones no parecían las óptimas a priori (viento, hacía una semana que no salía...). De hecho, hice ya 5,47 km., no a mi mejor ritmo pero sí es mi máximo recorrido hasta ahora.

LUNES: Todo y nada. Quiero decir, que iba yo tan tranquilamente en el coche de camino a recoger al Pq, encadenando un pensamiento con otro. Que si el Pq, que si mi SE, que si el blog, que si el twitter y sus conversaciones, que si los comentarios en otros blogs, otra vez el SE, otra vez el Pq... ¡y de repente me pillé a mi misma sonriendo! Y aún encima después pensé en que esta sonrisa, por inesperada, os iba a gustar mucho y aún se agrandó más. Creo que puedo llegar a la conclusión de que soy feliz.

MARTES: Oír desde fuera del cuarto de baño a mi SE y al Pq juntos en la bañera. Riéndose ambos a carcajada limpia. Pasándolo bien.

MIÉRCOLES: "¡Buenos días, pitufa!" Me dijo el Pq al levantarse. "Mamá, te he desío pitufa" Me señaló después, por si no me había dado cuenta. ¡Ay, que me lo como! Creo que a partir de ahora será el pitufo, que por otra parte es como lo llamo casi siempre en el 1.0...

JUEVES: Me repito con los tróspidos. Pero es que fue un día durillo. Si esta entrada se ha retrasado hoy es precisamente porque estaba buscando algo que poneros... Es más, confieso que como para el miércoles tenía más cosas pensé engañaros y poner la del miércoles aquí y allí otra. Pero sería hacer trampas, y perder el espíritu del post, ¿no? Este cartucho de los tróspidos sé que lo tengo mientras dure el programa... Esta vez las risas vinieron haciendo el bobo con mi SE mientras lo veíamos. Comentando las tontadas del programa.

lunes, 1 de octubre de 2012

150 palabras (boda, fantasía, mochila)

¡Buenos días a todos!

Una semana más os traigo (tarde) el cuento del reto "150 palabras". Como sabéis (y si no os lo cuento) el reto consiste en escribir un cuento de no más de 150 palabras partiendo de tres palabras que nos dan el jueves. Las de esta semana son boda, fantasía y mochila.

María sacó el libro de su mochila. Anoche su madre había acabado riñéndola por no apagar la luz, mamá siempre tenía que obligarla a apagar la luz cuando al día siguiente había colegio. ¡Pero es que le gustaba tanto leer! Podía estar horas y horas atrapada en el mundo que cada nuevo libro le ofrecía. Además, tenía mucha fantasía, y siempre acababa imaginándose como la protagonista de estas historias.

Aprovechó este ratito en el autobús para continuar, tenía que saber cómo acababa aquella boda. No podía ser que se casaran. ¡Tenía que llegar Felipe a salvarla antes de cometer semejante error! Y así, inmersa como estaba en el libro, se olvidó de todas las cosas malas que habían pasado esa semana.

Porque ése es el poder mágico de los libros. Nos transportan a otra realidad, nos hacen viajar a lugares fantásticos, nos hacen conocer gente nueva, nos llenan de paz


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