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lunes, 29 de abril de 2013

El colegio

Tema recurrente de cualquier blog de madre primeriza llegada la fecha de escolarización de su pichón. El colegio. El proceso de escolarización es fuente de sudores. De agobios. De pesadillas. De terror, en definitiva.

Si fuera tan fácil como eso, elegir el colegio y ya... Que por cierto ¿no debería ser así? Bueno, esta es otra cuestión. El caso es que no lo es. De entrada debes estudiar para saber tus posibilidades de entrada en el colegio elegido. El terrorífico "sistema de baremación". Que, por supuesto, no es igual en todas las provincias. Ni siquiera igual en la misma todos los años, aunque en Zaragoza lleva unos años sin cambios espectaculares. Empiezas a contar puntos a razón de:

- Hermanos en el cole: 8 puntos por tener uno. Si tienes más de uno, suman un punto más cada uno.
- Zona: aquí está el meollo de la cuestión. Por trabajar o vivir en la zona del colegio elegido tienes 6 puntos. Si además tu casa o lugar de trabajo está a menos de un kilómetro de distancia del colegio, un punto adicional. Dada la natalidad actual en España, la clave para entrar o no en un colegio está en ese punto. Porque no nos engañemos, tampoco hay tantos niños con hermanos en el cole. Si tu zona es limítrofe con la del cole, 3 puntos
- Puntos extra: los papás trabajan en el cole (4), el niño tiene una discapacidad (2), la tienen los padres o hermanos (1), en niño tiene una alergia o intolerancia alimentaria que "obliga a un estricto control sobre su dieta" (0.5), renta inferior al IPREM (no me acuerdo cuántos) y alguna casuística más que ahora no recuerdo. Estos puntos mejor no tenerlos, creo yo. Bueno, se salva el de los padres trabajando en el centro. Los otros sí, te dan más posibilidades pero... qué queréis que os diga, me alegro de no jugar con esa "ventaja".

Así, ya os he contado que la clave del asunto, como en casi todos sitios, está en la zona. Tienes que elegir bien si juegas con el domicilio o con el trabajo, ya que si el niño no entra en ningún colegio de los que has puesto en tu lista, lo mandan a un colegio de esa zona. Y el criterio de zonificación es tan arbitrario que hay zonas en las que la distancia de una punta a otra puede ser media hora en coche, y en otras de 5 minutos. Todo tan lógico que hace un par de años introdujeron la variable del punto por distancia inferior a un kilómetro para minimizar daños.

En mi caso jugué con la del trabajo. Con la dirección de mi trabajo tengo 7 puntos. Mola mil. Con 7 puntos entras seguro (a menos que vivas en ese barrio de Zaragoza en el que hay un 30 niños más que plazas escolares, y en un colegio las solicitudes de niños con hermanos en el centro ya superan las plazas disponibles. Demencial). Peeero... Me informan de que necesitan la referencia catastral porque la dirección de mi empresa no aparece en el sistema. Investiga, pregunta, busca... Para enterarte de que la referencia catastral es la de la parcela del polígono. Parcela que tiene 3 salidas. El catastro hace referencia a la única de las tres que en el sistema da 6 puntos, no 7. Sí, tal cual. En el mismo edificio, he perdido el punto clave por la mierda de la referencia catastral.

Para prolongar un poco la agonía, en Zaragoza ahora el sistema el siguiente. En vez de baremar las solicitudes y hacer sorteo entre los que tengan los mismos puntos que la primera solicitud que queda fuera, primero se hace el sorteo. Se asigna un número aleatorio a todas las solicitudes, sean del curso que sean, y luego se saca un número, que es el que determina el orden de entrada. Ahora se bareman y se ordenan por curso, baremo, y sorteo. Así las cosas, hasta el mismo día de las listas no puedes saber nada, y, en la mayoría de los colegios, ni siquiera puedes hacer cábalas. El viernes si eso os cuento si estamos dentro...

Y como final, os voy a contar una cosa para que veáis el terror que de verdad causa este tema. Esta historia es verídica.

Esperando yo para entregar mi papelito, me pregunta una madre si estoy esperando para presentar solicitud. Le digo que no se preocupe, que la mía ya está contada porque la presenté hace unos días y que hoy voy sólo a presentar documentación adicional. Hablamos un poco del temita y...

Hoy es el último día para presentar solicitudes. Sólo hay tres colegios que abren la secretaría por la tarde. Debes presentar la solicitud en el colegio que ocupa el primer lugar en tu lista. Está ella aquí, el marido en otro colegio y al teléfono con el tercero. En uno juegan con los 6 puntos de zona de su trabajo, en otro con los 6 puntos de zona del trabajo del marido y en el tercero con los 6 puntos de zona de domicilio. Están apurando hasta la hora de cierre de las secretarías para ver cuántas solicitudes se presentan en cada colegio y así entregarla en el que más posibilidades les de en caso de que con 6 puntos entren en sorteo, que suele ser lo normal cuando hay exceso de solicitudes.

¿Y vosotros? ¿Habéis tenido muchos problemas con el colegio? ¿Entrásteis (fijaos que de esto se habla en plural, no de si entra el pichón o no) en el de vuestra elección? ¿En vuestra provincia también hay tanto problema?

viernes, 26 de abril de 2013

7 días, 7 sonrisas (XXXIV)

¡Buenos días!

Esta semana aparezco puntual por aquí. A ver si lo voy convirtiendo en costumbre, que se supone que esto es para alegrar un poco los viernes...

VIERNES:
Ya os conté en el post anterior que iba a ser el cumple de la tía. La noche del jueves dormimos en casa de mis padres, con la susodicha. El caso es que cuando le dijimos que tenía que fecilitar a la tía porque era su cumpleaños se puso triste y dijo que No te puedo feliciitar, tía, no tengo tu regalo... Y se negó a hacerlo todo el día...

SÁBADO: Hemos convertido en costumbre, y hasta que haga demasiado calor, ir al campo de mis suegros a comer los sábados. Allí se está en la gloria. Hamaca, solecito... pero la sonrisa del día fue ver al Pitufo con un carro de la compra de juguete ayudando al yayo a coger habas y bisaltos. ¡Contentísimo de ayudar!

DOMINGO: El Real Zaragoza hizo un entrenamiento a puertas abiertas, y fuimos con el Pitufo a verlo. De repente me dice ¡Mira, mami! ¡Ese jugador está muy gordo! Desconozco a cuál se refería, pero era uno concreto, porque me lo señalaba cada vez que lo veía...

LUNES: El lunes dormimos otra vez en casa de mis padres, S.E. se ha ido de viaje toda la semana y nosotros hacemos mudanza esos días. Lo acuesto, y al rato se levanta. Estábamos viendo "Splash" en la tele. Poneos en situación, todos a lo nuestro, intentando ignorarle por aquéllo de no premiar el que se hubiera levantado. Y él, todo digno, se sienta en el sofá, y tras nuestros comentarios a un salto dice todo contento ¡Muy bien, qué tíos, vaya saltazo! ¡Se han tirado muy fuerte! Se acabó la seriedad, claro...

MARTES: En cuanto vuelvo de trabajar me señala uno a uno los números del ordenador y me dice Mira lo que he aprendido, mami: guan, chu, fre, for, faif, sis, sefen, it, nain y tien. A la pregunta de "quién te ha enseñado eso" me suelta Nadie, lo he aprendido yo solito. Aclaración: me han chivado que lo ha aprendido con mi gran amiga Dora la exploradora... ¡maldición! ¡Al final voy a tener que darle las gracias!

MIÉRCOLES: Mamá, vamos a jugar a balonmano. A balonmano sí que puedes, porque se juega con la mano y no con el pie así que no te hace pupa la pierna. Otro de esos razonamientos que te dejan con la boca abierta de par en par... ¡y es que no le falta razón! Además, os prometo que la frase es así, tal cual como me la dijo. No es que haga frases de menos palabras que yo interpreto. En serio.

JUEVES: ¡Terminado el jersey de la polvorilla! Y primera incursión en el mundo de la costura, he empezado un vestido (pero de tela, no de punto). Y ahora ya tengo la cabeza en algo que veréis el 04 de julio... ¡Ay, cuántos proyectos!

¿Qué tal se os ha dado la semana? ¿Me contáis algo que os haya hecho sonreír?




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lunes, 22 de abril de 2013

7 días, 7 sonrisas (XXXIII)

¡Buenos días!

Otra semana más con retraso... y encima no las he ido anotando (una vez más) así que me ha costado la vida acordarme, aunque creo que no os voy a mentir en ninguna.

VIERNES:
Venga, va, que para el viernes no me acuerdo de nada... voy a tirar por lo más típico de lo más típico. No me matéis. ¡Ya es viernes! ¡Por fin! Un fin de semana por delante hace sonreír a cualquiera...

SÁBADO: Con mis padres, mi hermana y el Pitufo. Dimos un paseíto, nos tomamos un helado en una terraza... mmmm... esto es vida...

DOMINGO: Después de irme a andar yo un rato, mi S.E. quiso salir a correr. El Pitufo se empeñó en acompañarle, así que al final nos fuimos los tres (uno corriendo, otro haciendo como que corría y otra andando) a tomar un aperitivo tranquilamente. Fue un paseo muy agradable. ¡Y mola mil hacer cosas juntos!

LUNES: Pasamos la tarde en el club deportivo. Corriendo, saltando, jugando... Llegada la hora de ir a casa me dice que ¡un ratito más!. Le contesto Oye, un ratito más no, que yo me quiero a casa. Y su increíble respuesta fue Sí, y yo quiero un chalet en la playa, mami.

MARTES: Le cuento al Pitufo que dentro de pocos días será el cumpleaños de la tía. Y le digo que tenemos que pensar algo para comparle. ¡Tengo una idea, mami! Le podemos comprar un coche de juguete para que juegue conmigo pero sólo cuando ella quiera. Ya veis que es un chico muy considerado, "sólo cuando ella quiera..."

MIÉRCOLES: Como últimamente estoy un poco fastidiada del dolor de pierna (y además pasé muy mala semana) siempre le digo al Pitufo que no puedo jugar al fútbol ni correr. Después de comer me dice de repente: ¿Mami, se te ha curado la pierna? - No, hijo, todavía me duele - Entonces tenemos que jugar otra vez a cosas tranquilitas. Yo quiero que se cure para jugar contigo a cosas fuertes. No me digáis que no es tierno mi Pitufín.

JUEVES: En el trabajo me hicieron una oferta que no he podido rechazar...


¿Qué tal vosotros? ¿Habéis sonreído mucho?

viernes, 12 de abril de 2013

7 días, 7 sonrisas (XXXII)

¡Buenas tardes!

Aunque no a primera hora, aquí están, un viernes más, las sonrisas de esta semana.

VIERNES:
Una de las pruebas que menos nos gustan a las embarazadas es la prueba de glucosa. Te hacen beber un jarabe de glucosa que, si bien es cierto que a mí no me pareció tan asqueroso como lo pintan, no es nada agradable. Así que encontrarte con un ginecólogo que te dice que para tener sobrecarga de glucosa no te bebas el jarabe, sino que te vayas a desayunar un café con azúcar, zumo con azúcar y dos tostadas con mucha mermelada es de agradecer... ¡y de sonreír!

SÁBADO: Que sí, que me repito... Pero ¡es que las migas de suegro están tan ricas que nos hicieron olvidar hasta el frío que hacía ese día en el campo!. Además, nos juntamos las dos familias, motivo para sonreír comas lo que comas

DOMINGO: Después de una comida en familia (con tíos, primos, etc.) fuimos a llevar a mi tía a su casa. Casa que es la residencia de monjas junto al colegio al que queremos llevar al Pitufo. Y también da clase en el colegio, y tiene llaves de las puertas. Así que aprovechamos para enseñarle el cole... ¡Estaba emocionadísimo con su cole de mayores!

LUNES: Pasé un día un poco malo con un dolor de cabeza persistente. El caso es que en casa, me llevé un momento la mano a la cabeza y me quejé. ¿Qué te pasa, mami? - Que me duele la cabeza - ¿Porque te has dado un cosco? - No, es por dentro - Pues deja, que te curo por dentro y puso su manita en medio de la cabeza, por dentro del pelo, para acariciarme.

MARTES: El S.E. sale a las 18.30 de trabajar, y yo entro en Pilates a las 18.45. Tiempo justo para que él llegue de su trabajo al mío (donde hago el Pilates) para hacer "intercambio de niño" y que yo entre. En el coche, de camino, me pregunta el Pitufo. Mamá, ¿dónde están tus amigas? - ¿Qué amigas? - Las que hacen gimnasia contigo - Bueno, ellas ya están allí, porque hacemos gimnasia en el trabajo y trabajan mucho rato, como papá. Yo trabajo menos rato porque así te voy a buscar al cole y estoy contigo por la tarde. - Ah. Un rato más tarde, se quita el chupete y todo de la boca (símbolo de lo importante que le parecía que yo le entendiera a la primera) y me dice ¡MAMÁ! Entonces... ¿tus amigas no tienen hijitos?

MIÉRCOLES: Que sí, que es una tontada, pero me hizo gracia la repuesta al comentario que me hizo la Gremlin en su post. Porque viene de una broma que vamos manteniendo en el tiempo...

JUEVES: Compartir conversación tuitera con las hermanas más molonas, La madre novata y Star en rojo. Que no fue una conversación especialmente graciosa, pero ellas siempre te dicen algo gracioso que te suelta una sonrisa.

¿Qué tal vuestra semana? ¡Recordad sonreír todos los días!

¡Nos leemos!


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jueves, 11 de abril de 2013

El pitufo empieza a olerse la tostada...

Tal cual como dice el título. El Pitufo empieza a olerse la tostada. O se lo han contado, que también puede ser.

Todo empezó con una cosa muy sutil. De pasar de estar emocionado con "su bebé", como él lo llama, a no decir apenas nada. Puede ser que se haya cansado de esperar, pensé yo.

Entonces vino la ecografía de las 20 semanas. Con sus fotos y su vídeo. No quiso ni mirar. Ignoró por completo el tema, y las preguntas que le hicimos acerca de si le gustaba o no. Sólo se dignó a echar un vistacillo cuando le vimos los pies en una imagen muy graciosa. En cuanto quitamos el vídeo llamó nuestra atención sobre lo que él estaba haciendo.

Y la definitiva, o al menos así me lo parece a mí. Yo no sé con esa media lengua que tienen qué se pueden contar y qué no. Pero desde que su amiga del alma de la guardería ha tenido un hermanito no me lo despego ni con agua caliente.

Frota su cara contra la mía "mami, eres muy cariñosa y muy guapa". Me acaricia "mami, te quiero mucho". Me pide que lo coja en brazos "mami, soy un bebé, cójeme". No deja que su padre se acerque a mí "¡oye! ¡déjala, que es mi mamá!" a menos que sea él mismo quien lo pida "toros juntos, un abraso piña, papi".

Hace tiempo que he dejado de darle importancia al bebé. No digo nada, y con el Pitufo me comporto con total normalidad. Le mimo cuando le tengo que mimar, le regaño cuando le tengo que regañar. Pero no controlo el entorno, claro. Sé que en la guardería a veces le dicen ese tipo de cosas "ahora eres mayor y vas a tener que ayudar a mamá" y más gente conocida lo hace. Cuando se hace en mi presencia intento cortarlo. Y cuando me dice que "él es pequeño", pienso que tiene razón, pero le digo que "mamá también quiere mucho a su chico mayor, y también le gusta cogerlo en brazos y darle besos y achuchones".

A ver si poco a poco entra otra vez en esa alegría que tenía al principio, y que de vez en cuando vuelve a asomar... Si no, no sé ni lo que me espera en agosto.

¿Vuestros hijos tuvieron este tipo de comportamiento previo al nacimiento del hermanito? ¿Vieron la que se les venía encima?

¡Nos leemos!

lunes, 8 de abril de 2013

Sonrisas tramposas (7 días, 4 sonrisas XXXI)

¡Buenos días!

He titulado este post Sonrisas tramposas porque no es un 7 días, 7 sonrisas... No las publiqué en su día por falta de tiempo, y por la misma razón hoy publico sólo las que tengo anotadas, que no son siete...

Por cierto, que quiero agradecer a todas esas personas que pasan por aquí los viernes (Google Analytics me dice que los viernes hay un pico de visitas, publique o no, lo que significa que hay gente que viene de propio a buscarlas) buscando sonreír un poquito. Os lo agradezco y os pido disculpas porque no están siempre ahí.

VIERNES:
Las últimas de la semana anterior estuvieron relacionadas con la Semana Santa... y la primera de ésta también. Fuimos a ver una procesión y el Pitufo, cuando pasó, no quería ir a casa. "A casa no, quiero ver más psosesiones con tambores, mamá".

DOMINGO: Acuesto al Pitufo, y al rato de estar en la cama me llama. "Mamá, ¿cuándo es la hora de levantarse? ¿Qué numeros tiene que poner en ese reló?" (estaba en mi cama, el reloj es el despertador digital que tengo en la mesilla) "Tiene que poner un 8, cariño". Al ratito nos llama desde lo alto de la escalera. "¡Mamá, ya pone un ocho, hay que levantar!". Claro, explícale que el ocho tiene que estar delante de todos los números, no detrás del 23:...

LUNES: Viendo la tele con mi S.E., uno de ésos programas absurdos, haciendo comentarios absurdos sobre el mismo. De pronto se gira, me mira fijamente y me dice "Es muy divertido ser tu marido"

MARTES: Este es el verdadero motivo por el que no quería dejar pasar las sonrisas de esta semana, aunque sea tarde y mal. Casi me muero de la risa cuando me lo contó mi Santo Esposo...
Situación: S.E. sale de trabajar y va a casa de mis padres a buscar al Pitufo. Aprovechando que yo estoy en Pilates y la casa de mis padres en el centro de Zaragoza decide ir a mirar unas zapatillas de deporte en una tienda que acaba de descubrir no muy lejos...
Decide ir andando. Eso supone, a paso del Pitufo, como una media hora para ir y otra media para volver. Por el camino además hace dos paradas. La de avituallamiento (y compra una bolsa de cacahuetes) y la de evacuación (el Pitufo no aguantaba más el pis). Llegan a la tienda, y mientras al padre le sacan unos 15 modelos de zapatillas el hijo se dedica a tirar los cacahuetes por la tienda, mover las zapatillas de exposición de un lado a otro y preguntar unas 500 veces "¿no compramos zapatillas para mí, papá? ¿cuándo nos vamos, que me quiero ir a casa?". El padre, harto, decide marcharse... sin comprar nada. "Ya volveré otro día más tranquilamente", le dijo a un vendedor con cara de asesino.
En el camino de vuelta el Pitufo se planta delante de un bar y le dice a S.E. que quiere tomar un café (aclaración: para el Pitufo "tomarse un café" es tomar un vaso de leche en un bar, independientemente de lo que tomen los demás). Con el consecuente pollo cuando el padre le dice que no. Al final, como el padre también tenía que hacer parada de evacuación y veía que a ese paso no llegaba al coche (ni mucho menos a casa) decide darle el gusto al niño y entra. Pide un café para él y una leche para el niño. Lo sienta en una mesa y le pide al camarero que lo vigile un momento, que va al baño. El niño se niega a quedarse en el bar "porque tiene que haser pis" y entra con el padre. Tras intentar que hicera, él mismo dice "Papi, no sale, si acabo de haser". El padre se pone a lo suyo, y en el momento justo en el que no se puede mover ya... ¡el niño se escapa del baño!. Claro, había dejado su café en la mesa...
De verdad que casi me muero de la risa cuando me lo contó mi S.E. por la noche, no sé si así contado ahora tiene la misma comicidad...

¿Habéis tenido vosotros una buena semana? ¿Tenéis alguna anécdota que nos ayude a superar el lunes?

¡Nos leemos!


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