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viernes, 30 de agosto de 2013

7 días, 7 sonrisas (XLVII)

¡Buenos días! Perdonad mi intermitencia de este mes, pero entre los cambios en la familia y las vacaciones... El caso es que yo, aunque no os lo cuente siempre, siglo sonriendo.

VIERNES: Vuelta a casa después de la semana en la casa rural. Recordar todo con los yayos, que el Pitufo contara sus "grandes aventuras"...

SÁBADO: Vino una prima mía a la que no vemos mucho a conocer a la Pitufa. Habla por los codos, y el Pitufo últimamente no quiere que los mayores hablemos sin incluirle en la conversación. Tras varios intentos de llamar la atención, lloriquea y cuando le pregunto me dice que Es que os estoy pidiendo que me escuchéis pero esta tía nueva no para de hablar ni un poquito

DOMINGO: Pitufo, eres lo más quiero en el mundo. Bueno, y Pitufa y papa también, ¿no? . ¡Me lo como!

LUNES: Primer reto de multimadre conseguido: levantar, vestir, desayunar a los dos yo sola y llegar a tiempo al traumatólogo. Por los pelos, pero a tiempo.

MARTES: Vinieron mis hermanas a ir haciendo el barco pirata de la fiesta de cumpleaños del Pitufo. Después de un par de horas por la mañana suben a comer.
Pitufo: ¿Ya habéis terminado el barco pirata?
Ellas: No
Y ¿qué hacéis aquí?
Hombre, tenemos que comer
Ya, puerto primero tenéis que acabar el barco

¡Será negrero el tío!

MIÉRCOLES: Tras observar unas manchas en la cara del Pitufo cuando come tortilla, le hicimos la prueba de la alergia. Negativo, ¡qué alegría!

JUEVES: Llego a casa de mis padres y lo primero que veo es a mi padre tirado en el suelo haciendo de caballo para el Pitufo...

sábado, 17 de agosto de 2013

7 días, 7 sonrisas (XLVI)

¡Buenos días! Esta semana también he sonreído, como todas. ¿Queréis saber por qué?

Viernes:
Ver (y oír) a la Pitufa riendo a carcajada. Que no era la primera vez, que sé que ahora mismo es un reflejo inconsciente. ¡Pero es tan divertido!

Sábado: Nos vamos a tomar un helado. El Pitufo entra con su padre y elige uno, después entro yo y elijo el mío. Salgo, y... Mamá, ¿qué te parece si compartimos el tuyo? Grrrrrrrr

Domingo: El S.E. montó la silla de la bici y se llevó al Pitufo a dar una vuelta. ¡Volvió emocionado, no se acordaba de haber ido el año pasado!

Lunes: Mamá, eres un amor, me dice el Pitufo dándome un abrazo. Y luego lo repite con su padre.

Martes: Recogimos y montamos las cortinas nuevas del salón. Redecorar mola. Mil.

Miércoles: Cogimos el Cercanías para ir a casa de mis padres, el Pitufo lo disfrutó muchísimo, no se acordaba de haberlo cogido nunca...

Jueves: El ayuntamiento organizó paseos en burro el festivo, y por la tarde tuvimos cumpleaños de un amiguito, piscina hinchable incluida. ¡Día completo!

¿Y vosotros? ¿Os acordais de buscar las cosas que os hacen sonreír por duro que sea el día?

¡Nos leemos!

miércoles, 14 de agosto de 2013

Amistad

¡Buenos días!

Hay veces que me pongo profunda, y la amistad es uno de los temas recurrentes cuando hago introspección. Si quieres conocerme un poco más, sigue leyendo.


Una de las frases que siempre se oyen acerca de la amistad es que hay que cultivarla día a día. Es como una flor, que si no se riega se marchita. Quizá de eso peco yo, no soy de llamar a diario a nadie. Twitter me lo ha puesto más fácil, me resulta menos invasivo que una llamada. Te pones en contacto con alguien, y te contesta cuando puede.

No he sido muy afortunada en cuanto a las amistades se refiere, no voy a mentir. A lo largo de mi vida he sufrido varias decepciones grandes, empezando por el día que cumplí 13 años, cuando una de mis amigas, del grupo del cole, de las inseparables que íbamos a todos sitios juntas, me espetó todo lo (malo) que pensaba de mí, rematando con un Y que sepas que no lo pienso sólo yo, lo pensamos todas. En aquél momento me hice la fuerte, pero imaginaréis que aquello me marcó. Tanto que ahora, mientras lo escribo, recuerdo el momento perfectamente. Y el dolor que sentí. Desde entonces, y hasta cambiar de colegio (tampoco tuve que esperar mucho, un par de años) fui una especie de isla en el cole. Sí, me relacionaba con todas, pero no tenía un grupo de amigas. A esas edades las amistades están muy definidas, así que al salir de un grupito ya no pude entrar en otro.

Más adelante, en el colegio donde hice BUP y COU (sí, soy así de viejuna), hice otro grupo de amigas. Con todas ellas fui perdiendo el contacto de manera natural. Excepto con una. Nos veíamos poco, pero cada vez que quedábamos era con si nos hubiéramos visto el día anterior. Fue la destinataria de mi ramo de novia. Hasta que un día, poco después de su boda, decidió no contestar mis llamadas, mensajes, emails... Han pasado 5 años y no sé aún qué paso.

Pensaréis que ahora soy muy desconfiada, pero nada más lejos. Lo doy todo cuando hago amistad con alguien. Porque prefiero llevarme una decepción a no confiar en la gente que me rodea, confío en la amistad, confío en el amor (ojo, que no hablo ahora de un amor romántico, que yo a mi S.E. no lo cambio por nadie).

Ahora tengo amigas a las que he visto dos veces en la vida. Nos ponemos en contacto a menudo, quizá eso es en lo que fallaba antes. Pero son tan amigas (o más) como las pocas que tengo en la "vida real", entendedme la expresión. Entenderéis que con mi experiencia previa hay ciertas cosas que me llegan muy hondo.

Vosotras sabéis quiénes sois. Y sabéis que os quiero. Gracias por estar ahí. Gracias por lo que hacéis..

¡Nos leemos!

lunes, 12 de agosto de 2013

...Y llegó la Pitufa

¡Buenos días!

Hoy sí os cuento la llegada de la Pitufa y cómo lo ha tomado el Pitufo, que sé que tenéis ganas de saberlo (los que no lo hayáis leído ya por twitter, claro.

Algunos ya sabéis que al final la Pitura también nació por cesárea, aunque no con tanto sufrimiento (para ella ni para mí) como el Pitufo. El ginecólogo me dijo que tenía pinta de ir a acabar como el otro, y me preguntó qué quería hacer, si esperar a ver si la cosa al final progresaba y teníamos un parto vaginal sin problemas o si programarme una cesárea. Llamadme cobarde, pero no quería volver a pasar por lo mismo, así que elegí que me programara la cesárea y punto.

Así que el día elegido a las 13:30 me bajaron a quirófano y a las 14:30 ya estaba tuiteando y wasapeando la buena noticia con mi niña en mi pecho. Porque no me separaron de ella, cosa que sí hicieron con el Pitufo (era otro hospital). Y dejaron entrar al S.E., que vio emocionado el nacimiento de su pequeña.

Esa misma tarde vino el Pitufo a vernos. Y lo primero que hizo fue oler a su hermana y decir Mmmmmm..... es preciosa y huele fenomenal, mamá.

Y con eso os he dado todos los datos para saber cómo lo lleva el Pitufo... ¡genial! De momento al menos. Cuando cambiamos el pañal quiere ayudar, en cuanto la oye llorar se asoma a la cuna para saber lo que le pasa, la quiere coger cuando está sentado para darle besitos. Sí se le nota algo de "pelusa" cuando viene gente a casa, que se acelera para ser el centro de atención. O cuando nos traen algún regalo, que pregunta si es para él.

Y por último, consecuencia de las noches que no estuve con él, me hace acostarme con él por las noches prometerle que me quedaré toda la noche en su cama con él (cuando se despierta por la noche le digo que me había ido a hacer pis, o a beber agua...). Pero para ser justos, he de reconocer que al final final del embarazo también lo hacía... así que aunque creo que sí es consecuencia de la hermana tampoco sé si estaríamos pasando igualmente por esta fase de mamitis.

Respecto a la nena, poco que contar. Que es guapísima (pero qué os voy a decir yo, ¿no? Y más buena que el pan. Pasa el día durmiendo y comiendo y volviendo a dormir. ¡Cómo no va a engordar, vaya mofletes está echando! Y eso que ahora empieza a estar algún rato despierta, por fin le vemos los ojos... Os iré contando, pero de momento no os puedo decir más. Y no está mal, porque eso está haciendo más fácil la adaptación, claro. Es más fácil aceptar a una intrusa que no hace nada, que a una que tiene que estar en brazos todo el día...

Y con esto y un bizcocho os dejo hasta la próxima, que espero sea pronto.

¡Nos leemos!

viernes, 9 de agosto de 2013

7 días, 7 sonrisas (XLV)

¡Buenas tardes! Aquí tenéis las cosas que me han hecho sonreír esta semana...

Viernes:
primeras visitas en casa a ver a la Pitufa.

Sábado: ver cómo mira el S.E. a la Pitufa mientras la duerme. ¡Qué ternura!

Domingo: sesión de fotos con mi hermana y la Pitufa. Primera foto con el padre... ¡y se hace caca en su camisa! La cosa es más graciosa si sabes que cuando nos hizo las fotos del Pitufo pasó exactamente lo mismo.

Lunes: acuesto al Pitufo. La Pitufa gruñe en su cuna y oigo desde el cuarto del Pitufo: Oye, que me levanto pero sólo para ver qué le pasa a Pitufa, no voy a bajar al salón, ¿eh?

Martes: una tarde de relax en casa, sin hacer nada, los cuatro tranquilamente. Sin nervios, sin prisas, sin gritos.

Miércoles: dos regalos inesperados, uno de unas buenas amigas y otro del S.E., que sin venir a cuento me compró un bolso que me gustó al pasar por un escaparate.

Jueves: Al salir de casa de mis padres el Pitufo se despidió con un: "Adiós, y gracias por xxx" diciéndole a cada uno algo que había hecho con él ese rato.

¿Habéis sonreído vosotros estos días?

¡Nos leemos!

miércoles, 7 de agosto de 2013

Descubriendo

Después de unos días de ausencia, retomo el rumbo. Pero no para contaros lo que queréis saber, eso llegará en breve. Os cuento una anécdota de esta misma tarde.

Estábamos en un restaurante italiano con parque de bolas para los niños. El Pitufo jugando después de comer, sólo había otra niña de unos ¿4, 5 años? con la que ha hecho buenas migas, todo el rato se seguían el uno al otro.

El caso es que una de las veces que nos llama para contarnos algo vemos que tiene el pantalón mal subido.

Pitufo, ¿por qué llevas así el pantalón?
Porque le he enseñado la cola a mi amiga, y me la ha tocado.
¿Y por qué le has enseñado la cola?
Porque me lo ha pedido, porque ella no tiene cola y la quería ver.


Le hemos explicado que no hay que enseñar la cola, porque es para hacer pis y sólo hay que sacarla en el váter.

Entiendo que esta fase es normal, que tanto él con la niña en cuestión están en plena fase de descubrir los genitales, pero me queda un no sé qué...

¿Os ha pasado algo parecido? ¿Cómo habéis reaccionado? ¿Creéis que nosotros lo hemos hecho correctamente?

¡Nos leemos!