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lunes, 30 de septiembre de 2013

7 días, 7 sonrisas (XLIX)

¡Buenos días! Cada vez las traigo con mas retraso, pero aquí están las sonrisas de esta semana:

VIERNES: el Pitufo va loco con una niña de su clase, y al despedirse él le quiso dar un beso, pero ella ni se dejó no se lo quiso dar a él. Y cuando le dice adiós con la mano y le digo que se despida me dice no. Hasta que ella no me de un beso no le pienso decir adiós"

SÁBADO: vamos por la calle y el Pitufo quiere echar una carrera. De repente suelta (no sé de donde lo ha sacado) En vuestras marcas, listos, ¡ya!

DOMINGO: ¡Me encanta cuando veo a la Pitufa intentar comunicarse! Te das la vuelta después de mirarla y pega un gritito... Y el domingo mantuvimos una "conversación" de lo más interesante...

LUNES: Primer día de comedor en el cole. Y vuelve todo emocionado porque come ¡sin platos! ¡en una bandeja! ¡y ponen allí el primero, el segundo y el postre! ¡y hasta el pan, Mamá!

MARTES: el lunes mamiyo.es me preguntó cosas de mí que no he publicado. Y el martes se resuelve del todo el misterio... Resulta que nos conocimos hace 26 años en la playa, ¡teniais que haber visto la cara de mi madre cuando le dije que me había encontrado a través del Blog!

MIÉRCOLES: segundo cumplemes de la Pitufa. ¡Cómo pasa el tiempo! En nada la tengo saliendo por ahí de noche...

JUEVES: Acuesto al Pitufo, me tumbo con él. Y tengo que decirle hasta enfadarme que es hora de dormir, que cierre los ojos y deje de... ¡darme besos! Si es que este niño es la pera. Tener que "enfadarme" por los besos.... Aún me dio otro y me dijo que este es el último de último, Mamá

¿Habéis sonreído vosotros? 

¡Nos leemos!

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Un día como hoy...

Un día como hoy estrené una nueva faceta de mi vida. Un día como hoy viste la luz. Y la viste de verdad, saliendo del quirófano con esos ojazos ya abiertos. Un día como hoy le diste un nuevo sentido a mi vida.

Viniste pisando fuerte, haciéndote notar. Dejando claro desde el principio que no se te puede ignorar nunca. Prometo que esas primeras noches pensé que no podría, que me volvería loca, que sería incapaz de cuidarte como tenía que hacerlo.

Pero a la vez... Te veía y moría de amor. ¡Eras tan guapo! ¡Y tan despierto! Tu abuela nunca olvidará cómo ese primer día, al apoyarte en vertical sobre su pecho empujaste con los pies, trepando e intentando levantar la cabeza para ver por encima de su hombro.

Durante estos tres años lo hemos pasado muy bien. Tienes salidas geniales, muchas de ellas recogidas aquí mismo, en las sonrisas semanales. ¡Y tantas que no he anotado para el recuerdo!

Has sido muy precoz para muchas cosas: para hablar, para comer, para andar... Y siempre estás atento a todo. No podemos hablar nada de lo que no queramos que te enteres. No podemos ver en la tele nada que escape de lo que entiendes, porque nos abrasas con preguntas tratando de entenderlo todo, de saberlo todo.

Te haces querer por cualquiera, porque tan alegre, abierto y hablador. A todos les cuentas lo que te pasa, lo que hiciste ayer o las aventuras que imaginas.

Tienes carácter. Mucho. Las cosas se tienen que hacer a tu manera. Y cuando tú quieres. Montas unos pollos increíbles si no se hacen las cosas a tu gusto. Pero a la vez... Cuando de te pasa lloras. Lloras con pena de pensar que nos hemos enfadado. Preguntas cómo podemos arreglarlo. Nos pides que nos desenfademos si nos ves enfadado. Me dices que necesitas que te quite las lágrimas.

Eres sensible. No puedes ver a alguien enfadado, o triste. Sufres si lo haces. Cuando viste "Buscando a Nemo" empezaste a llorar en cuanto se perdió, pensando que nunca encontraría a su papá. Me preguntarse por su mamá, y no supe decirte más que "se ha ido a trabajar", me dio pena decirte la verdad.

Tienes una fuerte tendencia al melodrama. Di no te doy una chuche lloras con un "es que ya nunca más me vas a dar chucheeees". Si no te leo un cuento nunca más te leeré cuentos, y así con todo.

Eres cariñoso y muy zalamero. Casi hasta el empalago. Pero sólo casi, ¿eh? No dejes de serlo nunca. Buscas darnos besos y abrazos continuamente. Me dices que me quieres muy a menudo, creo que sabes que me desarma que lo hagas. Me dices que soy guapísima en cuanto tienes ocasión. Y con tu hermana... ¡ay! Casi se asusta ya y todo de los achuchones que le das. Y todo el mundo alucina cuando dices ¿a que es preciosa mi Pitufa?

Eres listo, y tienes una retentiva increíble. De todo te acuerdas, y todo lo hilas hasta llegar a tus propias conclusiones.

Eres mi niño. Mi pequeño. Porque por mayor que te hagas siempre serás mi pequeño.

Te quiero, Pitufo.

viernes, 13 de septiembre de 2013

7 días, 7 sonrisas (XLVIII)

¡Buenos días! Esto se parece cada vez más al Guadiana, que aparece y desaparece... A ver si cojo ritmo (y apunto, que si no es difícil...)

VIERNES: Esperando al S.E. en la estación, yo llevaba a la Pitufa en brazos, y desde donde estábamos el Pitufo no veía el andén. Se ofrece un señor a cogerlo para que viera el tren. Le dice que sí. Lo coge, y el Pitufo le dice Pero ahora me devuelves con mi madre, ¿eh?

SÁBADO: Risas con mi madre, que me pinchaba diciéndome que soy un desastre porque no tenía lo del cole marcado, ni todo comprado.

DOMINGO: Hacer un pastel de moras con el Pitufo a petición suya, ¡y degustarlo! Mmmm....

LUNES: Reconozco que no me acuerdo de nada del lunes. Así que os cuento otra del miércoles. Al salir del primer día de cole me dice el Pitufo: Ahora al llegar a casa tendré que hacer deberes, porque ya voy al cole de mayores.¡Infeliz!

MARTES: Preparar con el Pitufo la mochila, el uniforme... que se emocione con los calcetines lisos porque "son calcetines de mayor"

MIÉRCOLES: Sonrisa de alivio. De felicidad porque el Pitufo ha entrado genial en el nuevo cole. ¡Yo que me temía lo peor después de lo del año pasado!

JUEVES: ¡Vuelve runnermami! Que sí, que fueron 10 minutillos. Que sí, que no los hice enteros corriendo. Que sí, que podía haber tirado un poco más... ¡Pero lo importante era romper la barrera!