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lunes, 14 de septiembre de 2015

Septiembre

¡Buenos días!

Mitad de septiembre. Vuelta al cole, vuelta a las rutinas. Tiempo de plantearse objetivos, metas. Porque para las madres el año nuevo de verdad no es en enero, es en septiembre, ¿verdad?


Este enero no hice propósitos que no terminaré cumpliendo. Tampoco los he hecho en septiembre. Pero sí es verdad que quiero recuperar el blog, que desde abril está prácticamente parado. No me lo pongo como objetivo, porque no quiero sentir esa presión, pero sí me gustaría hacerlo. Tener ganas ya es un paso, ¿verdad?

Tengo tantas cosas que contaros... he corrido algunas carreras, he dejado de correr otras que me apetecía. A la Pitufa se le ha soltado la lengua, y charluquea sin parar, ¡está tan graciosa! El Pitufo, a sus casi 5 años, parece un niño mayor. Tengo la sensación de que el tiempo se nos escurre.

La temida operación pañal está haciendo entrada por la puerta grande, los deberes parece que también llegarán pronto a nuestras vidas.

La profe del Pitufo, como hizo el año pasado, nos ha dado las generalidades sobre el comportamiento de los niños de 5 años. También quiero compartirlo con vosotros, que me contéis si coincide con vuestra experiencia.

Los niños me proporcionan un anecdotario que me está dando pena no recopilar; entre otras cosas por eso pretendo retomar la escritura. No quiero perdérmelo.


No prometo que vaya a volver. Sólo prometo que lo intentaré.

¡Nos leemos!

miércoles, 1 de julio de 2015

Dos hijos. ¿Dos hermanos?

¡Buenos días!

El 25 de julio de 2013 nació la Pitufa. Pero es ahora, casi dos años después, cuando puedo decir que mis hijos son hermanos.


Sé que es una frase rara, pero es así como lo siento. Quería compartir este momento con vosotros.

Hasta ahora tenía dos hijos, sí. Pero eran dos hijos independientes. ¿Si estaban pendientes el uno del otro? Claro. Siempre. Pero no se relacionaban entre ellos, no sé cómo explicarlo.

Supongo que es debido a la evolución madurativa natural. Según la revista Bebés y más los niños no toman conciencia de que pueden interactuar con otros seres a su alrededor hasta los 18 meses. Y sólo a partir de los 3-4 años empiezan a jugar juntos.

En este caso no es del todo exacto, supongo que porque el hermano mayor fuerza la situación. Mis hijos empiezan a jugar juntos. Interaccionan, se ríen juntos, se persiguen. La pequeña imita al mayor, y el mayor hace el bobo para que la pequeña se ría.

Se pelean ¡por supuesto que se pelean! Cualquiera que tenga hermanos sabe que una de las bases de la relación son las peleas. Pero también se ayudan. El Pitufo le da la mano a la Pitufa para bajar las escaleras por la noche y aparecer en el salón. La Pitufa mientras tanto le hace "ssssh" para que no les oigamos desde abajo.

El domingo pasado sin ir más lejos los dejamos a su bola toda la tarde. Saltaron en un colchón en el suelo, treparon, jugaron a la pelota... todo sin peleas, se lo pasaron de miedo ellos solos, sin tener que intervenir nosotros en ningún momento.

¡Son hermanos!

Me encanta verlos ahora. Porque además destilan cariño entre ellos... se me cae la baba, vaya.

¿Y vosotros? ¿Tenéis más de un hijo? ¿Cuándo empezásteis a notar que eran hermanos?


¡Nos leemos!

miércoles, 29 de abril de 2015

Tu café.

¡Buenos días!

Entras en un bar, y dices... Un café, por favor


Si es tu bar habitual, el camarero, que te conoce, sabe cómo prepararlo. Y si no te conoce te pregunta, y lo hace para ti, a tu gusto, personalizado.

A unos nos gusta largo, a otros corto. Con leche, sin leche, con espuma, sin espuma. Con cafeína o sin ella, con azúcar o sin, con cacao o sin él, soluble o de máquina, con alcohol, con leche condensada, en vaso largo, en taza grande.

Hay tantas maneras de tomar café como personas.

A ti en casa no te sale igual, no eres barista, no eres un profesional del café. Dejamos nuestro café personalizado en manos de un profesional que lo hace para nosotros. ¿Por qué no hacer lo mismo con nuestra marca personal? Ya, porque no es tan personalizado, ¿verdad? Las agencias de marketing son impersonales, con el cliente y con el público objetivo.

Para solucionar esto han llegado Marketing Expresso. Ellas no se definen como agencia de publicidad, sino como "Personal Shopper Marketing". Porque personalizan al máximo su servicio. Porque si no tienen un kit (que, obvio, también personalizan pese a estar prediseñado) para ti, te crean el tuyo a medida. Porque se toman tan en serio su relación con tu público objetivo que personalizan al máximo cada detalle que le envían.

Como muestra, el pack de presentación que enviaron a 200 blogueros: su bebida favorita (café, té o cacao), una lámina de Anthologie de papier con su inicial (qué lejos del "querida bloguera", tan habitual cuando una marca se pone en contacto contigo) y un dibujo (edición limitada y numerada) de la ilustradora Esther Gili. Además de un posavasos con una frase diferente para cada uno de los receptores. Buscad #emprenderunahistoria en Instagram y veréis qué detalle.

Así que si tienes un blog al que quieres darle un impulso y una personalidad. Si quieres lanzarte a emprender pero no sabes cómo hacerlo, qué estrategia seguir, o no tienes aún definida la marca o la imagen. Si eres una marca y quieres una campaña puntual, o rediseñar tu estrategia porque no está funcionando al nivel que te gustaría... Este es tu sitio.

Recuerda su nombre, Marketing Expresso. Porque ellas, que se han rodeado de lo mejorcito, como puedes ver en The Wall, van a dar mucho de qué hablar. Y bien.

Y vosotros, ¿qué tal lleváis vuestra marca personal? ¿os habéis planteado emprender? ¿creéis que os pueden ayudar a superar vuestros miedos?


¡Nos leemos!

miércoles, 18 de marzo de 2015

El 10k Club Zgz. Mi club.

¡Buenos días!

¿Sabéis qué? ¡Me he apuntado a un club de atletismo! Ahora soy una "chica 10k", y aunque ellos os explican en su web mucho mejor cómo surgió, yo os cuento un poco:


La asociación 100 pies eventos (organizadora de la 10k de Zaragoza) estudió en 2013 la manera de aumentar la participación femenina en esta carrera. Así, crearon el "Reto 10k", consistente en preparar esta carrera en tan sólo 3 meses a 500 mujeres que no habían corrido nunca ni practicaban deporte de manera habitual.

Por la demanda de las corredoras que no querían parar después de su primera 10k nació el 10k Club Zaragoza, donde se practica atletismo popular, combinado con distintas actividades deportivas y sociales (cenas, excursiones a la montaña, quedadas en días especiales como Halloween...) Al principio creo era limitado para las chicas que habían hecho el reto, pero más tarde se amplió a cualquier mujer que quisiera pertenecer (aunque con un número limitado de plazas)

El caso es que el 10k Club ha ido abriendo inscripciones todos los días 25 de cada mes desde septiembre. Y yo llevaba todos esos meses en un "que sí, que no". Entonces mi tía y mi prima me cuentan que se han apuntado al III Reto 10k, y me picó más aún el gusanillo...

Así, coincidiendo con el inicio del III Reto 10k, yo me he apuntado al 10k Club. No me he apuntado al grupo de 500 (¡¡500!!) mujeres del Reto porque se supone que éste está pensado para mujeres que no han corrido nunca (aunque sé de alguna apuntada al Reto que ha corrido ya alguna carrera). Yo me he apuntado al 10k Club, pensado para seguir después de tu primera carrera, para mejorar, para aprender a correr, para divertirse.

Ya os iré contando. De momento los entrenamientos de grupo (entreno los martes con mi grupo, los jueves hacemos quedada todos los grupos y el domingo entrenamiento "con deberes" por mi cuenta) están siendo durillos. He ido a caer en uno de los grupos en los que hay más nivel (eso me han dicho chicas de otros grupos) pero eso me proporciona un reto personal, me da otro tipo de aliciente... Y, eso sí, el ambiente es chulísimo. Por el momento sólo puedo decir que ha sido un acierto decidirme. Aquí me tenéis en el primer entrenamiento; la foto de grupo antes de empezar y unos progresivos (qué estilazo tengo, ¿eh?.

Ambas imágenes pertenecen al 10k Club Zgz

Para terminar, os dejo con el vídeo de presentación del Reto, en el que algunas chicas que lo han hecho otros años animan a las nuevas. Merece la pena verlo (son sólo 3 minutos aunque ponga 7, se les han colado 4 de la imagen final repetida una y otra vez). Te convence de que si quieres, puedes. Y la frase con la que empieza a mí me parece muy pero que muy inspiradora:

Algunas personas sueñan con hacer grandes cosas. Mientras, otras están despiertan y las hacen


Y vosotros, ¿estáis en algún grupo para practicar vuestras aficiones? ¿habéis mejorado por ello?

¡Nos leemos!

miércoles, 11 de marzo de 2015

Mi niño duerme del tirón

¡Buenos días!

No soy yo de dar consejos a los futuros o nuevos padres, más que nada porque no creo ser nadie para hacerlo. Pero hoy... hoy....


A ver, queridos padres primerizos: no os agobiéis.

Que vuestro retoño se despierta mil y una veces cada noche, pero es lo normal. Y aquí viene lo divertido... quien os dice lo contrario MIENTE.

Tras mi experiencia con un niño mal dormidor, una niña mejor dormidora y variais madres cercanas, lo afirmo: no existen los niños que no se despiertan por la noche.

Yo misma fardé de que la Pitufa ya en el hospital durmió una noche entera. Pero ¿acaso os he contado que eso no es lo habitual? No. Sólo digo que duerme bien. Porque es así, es verdad, excepto cuando está mala duerme bien. Pero ¿la "noche del tirón"? Eso es ciencia ficción para cualquiera que tiene un bebé, en serio.

He descubierto dos versiones de la realidad sobre "mi bebé duerme la noche del tirón", y si ahondáis en cualquiera que os lo diga seguro que lo podéis clasificar en uno de los dos grupos...

Grupo uno: "YO duermo la noche del tirón": acuestan al bebé a las 20, o a la hora que sea. Y lo levantan a las 07 (no creo que mucho más, queridos). ¿El bebé hace las 11 horas del tirón? Nooooo, lo que pasa es que se despierta mientras sus padres aún están levantados. Luego tienen la suerte de que se duermen ellos y el niño coge el sueño más profundo y no se despierta. Peero. No. No ha hecho la noche del tirón. El adulto sí. El bebé no.

Grupo dos: "bueno, no es que no se despierte, es que se duerme otra vez enseguida, no se queda horas llorando como otros" ¡Acabáramos! ¡Entonces yo también puedo decir que mis hijos duermen la noche del tirón! ¡Desde que nacieron, además! Pero eso no es dormir del tirón, señores, no se engañen... Que yo esta misma noche con un bebé de 18 meses y un niño de 4,5 años me he levantado 4 veces. Y ellos se han dormido al segundo de ir yo, claro que sí... y yo también, qeu no soy de desvelarme. Peero. No. Ni el adulto ni el niño han dormido del tirón, se pongan como se pongan los que dicen esto.

Así que ya sabéis, queridos padres agobiados con la frasecita de marras. Con las preguntas adecuadas(¿ni siquiera se despierta si se le cae el chupete?, ¿no le tienes que atender desde que lo acuestas hasta que lo levantas?) seguro que llegáis a la conclusión de que no. Sus hijos tampoco duermen la noche del tirón.

Y vosotros, ¿vuestros hijos "duermen del tirón"? ¿os identificáis con alguno de mis grupos? ¿habéis oído esta frase mucho, y habéis rabiado porque vuestros hijos no duermen bien?

¡Nos leemos!

miércoles, 4 de marzo de 2015

¿Qué ponerme para correr con frío?

¡Buenos días!

¿Alguna vez os habéis preguntado cuánto abrigaros para salir a correr en invierno?


El otro día los chicos de Meta Running me hicieron llegar esta infografía sobre la vestimenta del corredor en invierno. ¡¡Maldición!! ¡¡Se acabaron las excusas!!


Y es que aunque realmente la sensación de frío es muy particular de cada uno, siempre te puede dar una orientación.

Runnerpapi y yo nos abrigamos muy diferente para salir a correr el mismo día. Yo he descubierto por ejemplo que los guantes me suelen sobrar, pero si hace frío un gorro (o cualquier otra prenda que me tape las orejas) es imprescindible; él los guantes no los perdona y se suele poner una capa más de ropa que yo. Pero aún con esas, siempre el primero que sale le dice al otro justamente las categorías que se usan en la infografía: fresco/frío/mucho frío no viento/viento/viento fuerte.

He estado chafardeando en su tienda online, y he visto que se puede encontrar todo el equipamiento para correr, son especialistas en running y tienen de todo. Desde zapatillas hasta portadores de dorsales para las carreras. Y si compras y descubres que no te queda bien, o el color no es igual de chulo en persona que en la web... ¡Tachaaaaan! ¡No pasa nada! ¡El primer cambio de talla o de color, es gratuito! Eso no lo puede decir cualquiera, ¿no? Creo que es una de las cosas que más me ha gustado de la tienda, estas pequeñas cosas que te diferencian del resto son las que pueden formar una decisión de compra.


Y vosotros, ¿que tenéis en cuenta cuando compráis online? ¿Qué os ponéis vosotros para ir a correr con frío?

No sé si alguno tiene alguna duda, pero por si acaso: este post es por amor al arte, porque me han gustado, porque me han caído bien y oye, por qué no, porque son de Zaragoza.

¡Nos leemos!

martes, 10 de febrero de 2015

El runneo

¡Buenos días!

Hoy os traigo una anécdota de ésas para no olvidar, y que encaja perfectamente con el título de blog: es de mamá, y es de runner...


Runnerpapi está en el último año de la Escuela Oficial de Idiomas estudiando inglés, y un día el Pitufo preguntó que por qué papá tenía que ir tantas veces a clase. Así que le dije que no se preocupara, porque este año ya era el último, y antes del verano le darán un papel en el que dice que ya no tiene que estudiar más inglés, porque ya sabrá todo lo que hay que saber.

Unos días más tarde, runnerpapi se pone el equipo de salir a correr y se asoma a la cocina, diciendo Me voy a runnear.

A lo que el Pitufo contesta:

Running, papá. Se dice running. A este paso no te van a dar nunca el papel...

¡Nos leemos!

martes, 20 de enero de 2015

Crónica de una carrera (II)

¡Buenos días!

En esta segunda parte sobre mi debut como runner os cuento la carrera. Mi primera carrera. La I Carrera de Empresas organizada por ESIC Zaragoza.


¡¡Preparada!!

Me levanté temprano, para desayunar tres horas antes de la carrera. Con esto previenes posibles indigestiones. Y bebí, bebí muchísima agua para estar bien hidratada. Entre esto y los nervios, no sé ni las veces que hice pis esa mañana. Salí con tiempo de casa, los nervios no me dejaron hacer nada más que vestirme y hacerme la foto. Además, la zona de la carrera no es de fácil aparcamiento, y quería asegurarme de aparcar cerca, no quería tener que dejar nada en el guardarropa. Llegué, y me bajé del coche con la ropa de la carrera y un poncho impermeable (que luego fue a la basura) por toda vestimenta. Así como me veis, vamos.

La mañana no salió especialmente mala. Aunque chispeaba, no hacía mucho frío para ser diciembre, lo que se agradeció. Y el tiempo luego respetó la carrera; no llovió ni un poquito.

Ya os dije en su día que la carrera era por equipos. La premisa a seguir es que los miembros de cada equipo debían salir y llegar juntos, con no más de 5 segundos de diferencia.

Quedamos con el resto de los equipos de la empresa que se habían apuntado, y tras los saludos iniciales nos separamos de ellos para hacer nuestro calentamiento: unos minutillos de trote ligero y Venga, un par de progresivos propuso Pilar. ¡Ay! Empiezo a ver la diferencia entre ellos y yo... ¡si son dos profesionales!

Les pedí que tiraran de mí porque yo no conocía mi verdadero límite, ya os conté la semana pasada que nunca había llegado al mismo en entrenamientos. Me contestaron que no. Que irían a mi ritmo al menos la mitad de la carrera. Y dependiendo de cómo me vieran entonces tirarían o no.

Ya en línea de salida, el equipo de 100 Pies Eventos y 10K Club Zaragoza hacen las dedicatorias oportunas (a las cinco empresas que más equipos presentaron, al público en general... esas cosas). Después se dedican a animar, ponen música marchosa, nos hacen calentar un poquito a todos apiñados un poquito ¡Venga, unos saltos! ¡Carrera en el sitio! ¡¡Arriba esas manos y un buen grito para descargar adrenalina, vamos!!.

¡¡Pistoletazo de salida!! ¡¡Primeros metros de runnermami!!

Me dejaron entre los dos, uno delante y uno detrás todo el rato, para que yo no fuera la que tirara. Pero se adaptaron a mi ritmo fenomenal. Me hacían forzar un poco en la cuesta arriba y me hacían relajar el cuerpo y dejarme llevar en la cuesta abajo. Me animaban, me empujaban, me decían lo bien que íbamos... Y alcanzamos el primer kilómetro ¡Oh, Dios! ¿cómo puede ser que llevemos sólo un kilómetro? Se me hizo muy largo...

A partir de ahí la cosa mejoró. Con el reloj GPS que me había dejado runnerpapi fui monitorizando el ritmo. Descubrí que iba mucho mejor de lo que esperaba, así que cuando notaba que subía de 6:55 minutos por kilómetro apretaba un poco. Aún tenía aliento, lo estaba consiguiendo.

Llegamos al kilómetro cuatro, el avituallamiento. Ya me había dicho runnerpapi que nunca pasara un avituallamiento sin beber, aunque no tuviera muchas ganas. Miguel y Pilar secundaron esta idea. Pero no bebas tampoco mucho, igual te da flato. Termino de beber. ¡¡Ya estamos a la mitad!!

Aquí tuve un momento de crisis. Al final de este tramo se daba la vuelta, con lo que nos cruzábamos ya con la gente que iba mejor. Claro, te cruzas con los primeros y no te da mucho bajón, pero cuando te cruzas con el grueso de la carrera... piensas en el paquetón que eres. Reconozco además que había un equipo de mi empresa con el que yo pensaba que iríamos más igualados, por el perfil de sus componentes. Y cruzarme con él no me gustó mucho, la verdad.

Pero cuando al otro lado del Canal vimos al pelotón de la empresa tiré de humor No hay hoja de reclamaciones, chicos, ya os dije que llegaríamos los últimos de la empresa. Pilar volvió a tirar de motivación Tu meta hoy es terminar sin hacer ningún tramo andando. Con esto ya habremos ganado todos (gracias, Pilar).

Los chicos de Corriendo Voy se encargaron del reportaje gráfico.
Mala suerte que sólo nos pillaron en este tramo y en la meta

Dimos la vuelta, avanzamos otro kilómetro... Y fue cuando cumplieron lo prometido. María, veo que puedes hablar. Es el momento de apretar, sólo quedan dos kilómetros Como soy una inconsciente les dije que sí... Y me llevaron a 6:20 minutos por kilómetro durante el resto de la carrera. ¡¡6:20!! ¡¡Recordad que mi ritmo era de 7:00!!

Se hizo menos duro al ir Miguel estableciendo pequeñas metas: Mira, a las de rosa las pasamos en un momento. Adelantadas. ¿No ves el cuerpo que tiene ese? Los adelantamos pero ya. Adelantados. ¡Anda, anda! ¿Cómo no vamos a coger a esos de blanco?. Adelantados. Pero mujer, que de la empresa de ésos de ahí no hay nadie detrás, tendremos que llegar delante de algunos, ¿no? Adelantados.

Ya se veía la meta. Estábamos ahí mismo. Y Pilar decidió apretar más las tuercas: María, hay que esprintar cuando lleguemos a la señora del abrigo morado del público, me dijo. No puedo, contesté. Siempre se puede, María, dijo Miguel. No quería decepcionarles, y apreté. Se podía, ¡claro que se podía! y apreté acelerando hasta alcanzar un ritmo punta de 4:46. En mitad del sprint vi a runnerpapi, le vi aplaudir al reconocerme, no le oí pero le vi animarme. Y llegamos, cruzamos la meta de la mano. Y fue cuando pasó esto (10 primeros segundos del vídeo, no más), fue cuando casi muero:



Fue una gran experiencia. ESIC consiguió, al menos con nosotros, el objetivo: fomentar el compañerismo en un gran ambiente deportivo. Miguel y Pilar podían haber buscado otro compañero que tuviera un ritmo parecido al suyo. Pero decidieron correr conmigo, que no lo había hecho nunca.

Como ya hice en Facebook en su día les agradezco tanto a Miguel como a Pilar su disposición y sus ánimos, su generosidad y su humor. A Alberto sus ánimos y el empujón que me dio para empezar a correr, tanto con aquél pique como con su ejemplo y voluntad durante todo este tiempo. Sin ellos no habría sido posible. Gracias.

¡Nos leemos!

miércoles, 14 de enero de 2015

Crónica de una carrera (I)

¡Buenos días!

El gran día pasó, y yo todavía sin contarlo... Si es que no tengo perdón de Dios. Allá mi crónica de una carrera. De mi primera carrera. Hoy, en la primera parte, el mes de entrenamiento.


Como os conté cuando os dije que me había apuntado a la carrera, a un mes de la misma tenía que empezar a entrenar. Mi forma física no era ni mucho menos para correr 8 kilómetros, y había que ponerse las pilas. Eso sí, a mis compañeros ya les avisé de lo que había, para que no se llevaran a engaño.

Lo primero es lo primero: en la aplicación que utilizo para el móvil diseñé, el plan de entrenamiento, que seguí bastante bien, con una constancia inusitada hasta entonces para mí. Tenía una meta, no hacer el ridículo, y eso me empujó.

Y realmente día a día notaba los progresos pese a ser un plan no demasiado exigente: todos los entrenamientos empezaban y acababan con 5 minutos andando. Y la mayoría de ellos tenía una duración máxima de 30 minutos, lo que eran 20 corriendo.

Pero los domingos tocaba tirada larga, una hora de entrenamiento. Y eso fue lo más difícil, vencer la barrera psicológica de la primera tirada larga. Yo no creía que realmente, como le había dicho a la aplicación, fuera capaz de correr 20 minutos seguidos.

El ritmo... ¡ay, el ritmo! En los entrenamientos cortos la cosa pintaba bien. Un ritmo de unos 7 minutos por kilómetro (algunos 7 y pico, otros 6 y pico...). Así, calculé que en unos 7*8 = 56 minutos podría acabar la carrera. Y llegó la primera tirada larga, la que me tenía corriendo 50 minutos, la que me daría un concepto más real de la carrera... y a la alegría de haber aguantado tanto tiempo corriendo sin parar a andar, se unió la decepción: bajé a 8 minutos por kilómetro. Y en la otra tirada larga, más de 7:30... ¡Uf! Les recordé a mis compañeros que la cosa pintaba mal:

No me salté tantos, ¿no?


Durante todo el mes me estuvieron animando. Durante todo el mes me estuvieron diciendo (runnerpapi incluído) que no es lo mismo entrenar que hacer una carrera. Miguel, el optimista, me dijo que bajaría a 6:30 por kilómetro... y yo no hacía más que pensar en la decepción que se llevarían todos el día D.

Me esforzaba, claro que me esforzaba, pero aún así siempre notaba dos cosas. Una, que nunca, en un entrenamiento, daba todo de mí. Creo que es miedo, miedo a que a medias me de la pájara y no poder volver, a quedarme por ahí tirada. El límite no lo alcancé nunca. Y la otra, quizá derivada de esta primera, es que no llegaba a donde quería llegar, sentía que no podría hacerlo...

La semana de antes, MiCoach me reservó entrenamientos suavecitos. El del día anterior tenía la vista puesta en la carrera, el miedo en el cuerpo, la adrenalina y los nervios a flor de piel... ¡había llegado el momento! Se había acabado el tomárselo a risa, el picar a Miguel y Pilar diciéndoles los días que había entrenado, el contarles el ritmo que había llevado. Mañana lo verían ellos con sus propios ojos. Lo sentirían en su propia piel.

La semana que viene os cuento el resto. Si me seguís en las redes sociales ya sabéis cómo acabó, pero os contaré el intríngulis, el durante. ¿Y vosotros? ¿Qué retos os habéis ido proponiendo y superando? ¿Habéis corrido alguna carrera?

¡Nos leemos!

miércoles, 7 de enero de 2015

Resultado #Today4114

¡Buenos días!

Cuando Scarlta ya está con el #Today5115, yo aún no he publicado el resultado del #Today4114. Y no será porque no haya dado días para enlazarlo... En fin, os dejo con el pobre resultado de mis propósitos... Me doy un suspenso. Pero de los gordos, además.



Salir a entrenar al menos dos días a la semana Este no empezó muy bien, pero a fin de año lo doy por cumplido, ya que he cogido rutina de hacerlo.

Participar en una carrera popular ¡Yujuuu! Por fin no me da vergüenza llamar runnermami a este blog. No he participado en una, sino en dos. Al límite, las dos en diciembre... ¡pero objetivo cumplido!

Ir a Inglaterra con los Pitufos El padrino de la Pitufa ha sido padre, y ni por esas.

Salir a cenar con el santoesposo dos veces Ni dos, ni una, ni media. No nos hemos ido a cenar solos. Un año más.

Leer al menos un libro al trimestre He leído cuatro libros, sí, pero no uno al trimestre. Lo doy por no cumplido porque lo que quería era tener un hábito continuado, no un atracón de lectura en dos semanas y luego meses sin leer.

Ir al cine. Pues nada, van ocho años sin ir al cine. ¿Estaré estableciendo un record?

Perder los 6 kilos que me sobran El clásico esta vez ha sido cumplido. Con creces, he perdido más de seis.

Hacer fotos de los niños una vez al mes Tengo hasta un aviso en el móvil y nada.

Publicar una vez a la semana. ¡Ja! ¡Espera, que me da la risa!

Desmaquillarme todas las noches La coletilla de "informo de que voy por el buen camino" me la podía haber ahorrado... empecé bien, pero voy a rachas. Un mes si, tres semanas no...

No retrasar el despertador Este como el de desmaquillarme. Unos días sí, otros no... Objetivo no cumplido, por supuesto.

Ir a una casa rural con nuestros amigos los de los mellizos Pues mira sí. De este año sí ha pasado. Qué penica.

Hacer al menos uno de los álbumes pendientes. Un álbum dice... anda que....

Mimarme un poco ¿La peluquería "por obligación" cuenta? ¿No? Pues nada...

Total, que este año no participo en el #Today5115 por varias razones: que no cumplo lo que me propongo y que no me ha dado tiempo a prepararlo. Pero les deseo mucha suerte a todas las que participan.

¡Nos leemos!